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Esperanza y decepción

El mes de junio ha sido el mes de la esperanza pero también el mes de la decepción.

La esperanza de que Grecia permaneciera en el euro se cumplió, pero sin embrago, pese que los partidos políticos que conforman el gobierno de coalición son partidarios del rescate y por tanto de los ajustes, su programa recoge pretensiones que anticipan crispación entre Europa y el nuevo gobierno griego. Concretamente su programa recoge una rebaja en el actual impuesto sobre el valor añadido del 23% para restaurantes y agricultores, congelar los despidos en el sector público pese que se había comprometido a reducir en 150.000 el número de sus funcionarios públicos y que los beneficios por desempleo sean pagados por dos años en lugar de uno. El Gobierno también solicitará dos años más, hasta 2016, para reducir su déficit presupuestario a un 2,1% del PIB desde un 9,3% del 2011.

La esperanza de que se le permitiera a España pedir ayuda para la banca sin que fuese necesario el rescate formal de España como país fue posible. Sin embargo, ya ha quedado claro que como responsable de las ayudas, sufrirá una mayor vigilancia y también más exigencias. No obstante esperamos al próximo 9 de julio para conocer los términos y condiciones de rescate a la banca y poder tener un veredicto más certero.

La esperanza de un QE3 era importante pero finalmente, los mercados tuvieron que conformarse con una extensión de la operación twist hasta finales de año y con el compromiso de FED y BoE de tomar medidas de tipo cuantitativo en caso de ser necesario. En referencia al BCE también había esperanzas de rebaja de tipos por sorpresa o la reactivación de su programa de compras SMP. Sin embargo, las medidas que ha tomado se limitan a ampliar el colateral y todo parece indicar que en la próxima reunión (hoy) sí que tendrá lugar una rebaja del precio el dinero en al menos 25 puntos básicos.

Y por último, la mayor esperanza del mes estaba relacionada con la cumbre europea. Unas esperanzas que se encargo de enfriar Angela Merkel con sus reiterados “no” pero que finalmente se resolvió dejando un buen sabor de boca, una puerta abierta que las autoridades políticas europeas sigan trabajando en la definición de las medidas a implementar para gestionar de forma más eficiente la crisis de deuda en Europa. En la cumbre se han alcanzado principios de acuerdo en referencia a i) la supervisión bancaria única, pieza clave junto con un fondo de garantía de depósito europeo y un sistema de liquidación de bancos con problemas, para alcanzar la unión bancaria. El paso previo para que el MEDE financie directamente a los bancos ii) permitir que los mecanismos de estabilidad europea puedan comprar deuda de los países en problemas para reducir las tensiones en los mercados iii) compromiso con el crecimiento a través de la movilización de 120.000 millones de euros que aún no sabemos cómo se financiarán.

Sin embargo, quedamos a la espera de los detalles y condiciones de estos acuerdos, quedamos a la espera de ver si se sigue avanzando porque, en los detalles y en los avances están las claves para que las mejoras experimentadas tras conocerse los acuerdos alcanzados, sean consistentes en el tiempo o no.

Por otra parte, el frente económico sigue decepcionando. La batería de datos publicados en el mes, confirma la pérdida de pulso de las economías desarrolladas en este segundo trimestre que además, a tenor de los indicadores adelantados parece que se extenderá hacia el tercer trimestre del ejercicio.

Con todo, la renta variable, aunque como siempre mostrando grandes diferencias (me refiero a las diferencias entre las plazas USA y las plazas euro), alcanza niveles a considerar.

El S&P500 se aleja de los mínimos de 1.262, concluye el mes en los 1.358 (superando la importante resistencia de los 1.340) y arranca el mes de julio superando la resistencia vital de los 1.360. Si confirma la ruptura de la misma en la jornada de hoy, no me sorprendería ver una continuidad alcista hacia la zona de máximos anuales que a la vez son máximos para el movimiento alcista que se inició en marzo de 2.009.

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Y en el viejo continente tenemos al Eurostoxx50, peleando por superar la media de 200 sesiones.

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Así, el mes de junio nos deja vueltas alcistas importantes que llevan a la renta variable a niveles de resistencia a considerar. Superar estas referencias y convertir la vuelta alcista en una recuperación de carácter más sólido, tendrá mucho que ver con los avances en las negociaciones sobre las medidas a implementar en Europa, con que se sigan abordando los temas pendientes y que los datos macro no sorprendan en exceso por su negatividad. Resumiendo, condicionamos la continuidad alcista en la renta variable a la inexistencia de sorpresas negativas en el ámbito de las negociaciones entre las autoridades políticas en Europa y a la inexistencia de sorpresas negativas en el ámbito económico.

Ana Rafels EAFI – Asesoramiento de inversiones 

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