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Archivos de la categoría 'Economía y política'

La importancia de la formación económica en los colegios



Recuerdo que en los últimos años del bachillerato que me tocó estudiar había una asignatura troncal que se llamaba Formación del Espíritu Nacional (FEN), donde además de los valores propios del Movimiento Nacional te intentaban inculcar algunos conceptos sobre teoría económica. La asignatura era un verdadero tostón, pero lo cierto es que la parte dedicada a los conceptos económicos quizás tuvo algo que ver en mi decisión posterior de estudiar Económicas. La asignatura desapareció de los planes de estudios antes de finalizar el franquismo, con la Ley General de Educación de 1970.

Hoy en día, salvo los que estudian un bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales, no se imparte ninguna asignatura en nuestro sistema educativo que explique el comportamiento del sistema económico donde nos ha tocado vivir. Vivir en un mundo de escasez de recursos, donde los precios se fijan en los mercados en función de la oferta y la demanda, donde la libertad de comercio y las garantías jurídicas son la fuente que lo sustenta debería ser motivo suficiente para que nuestros políticos fomentaran su divulgación.

Hoy nos causa pavor el problema de “las preferentes”, cuando de preferentes no tienen nada, si acaso son preferentes para el engaño, y todo por un defecto de formación, de capacidad crítica, de análisis, de entendimiento, de comprensión… que no se inculca en nuestros estudiantes. Muchas veces pienso que en realidad es lo que quieren los políticos, tener muchos “borregos” siguiendo su paso y no ciudadanos formados con capacidad para tomar sus decisiones. Nuestros políticos prefieren estar al mando de órganos de control, de supervisores que guíen nuestros pasos… es mejor para ellos. Nuestra vida en sus manos.


Nuestros políticos no están interesados en la materia económica, ya que primero a muchos les haría pensar qué pinto yo aquí, y por otro lado haría que muchos votantes también tuviesen capacidad para pensar cuál es el fin de tal o cual estamento o cargo público o política de gasto. También daría capacidad a los ciudadanos para analizar a qué se destinan sus impuestos y si no hay otras formas más eficientes de gastarlos.


Ayer causó pavor la noticia de The TelegraphEspaña es oficialmente insolvente: coja su dinero mientras pueda“. Como en otras ocasiones los medios oficiales y la corte que le circunda se pusieron en contra de la prensa de la “Pérfida Albión”. Pero señores, insolvencia es la falta de capacidad de pagar tus deudas a su vencimiento. Nadie es insolvente mientras alguien te esté continuamente renovando tus préstamos a su vencimiento, mientras tengas a unos inversores financiándote todos tus excesos presupuestarios.


España desde 1999 hasta 2012 aumentó su deuda en 2,4x (de 361.775 millones de euros a 883.873 millones), cerrando en este período sólo 3 años con supéravit (2005 a 2007). Las estimaciones apuntan a que en 2016 nuestra Deuda PDE alcanzará los 1,12 billones de euros. Para años sucesivos tampoco se espera supéravit en las cuentas públicas, lo que marcaría el cambio de ciclo y el empezar a amortizar realmente deuda. Algunos piensan que es problema de la crisis solamente, pero que luego se van a recuperar los ingresos y asunto solucionado. Parece que no se acuerdan del boom de ingresos de nuestra burbuja inmobiliaria y como los gastos se amoldaron con creces a ella.


Si vemos los números – muchas veces tozudos, dicen algunos – desde el diferencial de gastos sobre ingresos para el período de 1999 a 2012, observaremos que nuestras Administraciones gastaron 5,188 billones de euros frente a unos ingresos de 4,74 billones (se gastó un 9,4% más que se ingresó). Pues bien, nuestra “solvente España” plantea en su plan de viabilidad de 2013 a 2016 un plan de gastos de 1,823 billones de euros y de ingresos previstos de 1,623 billones ( gastar un 12,36% más que ingrese), es decir no amortizar ni un ápice de deuda y además que le amplíen su crédito en unos 200.000 millones de euros. Esto, en mi pueblo, es insolvencia.


Todo esto me lleva a una conclusión. España no es solvente y vive de la caridad de financiación de inversores muy arriesgados e indirectamente de las inyecciones masivas del BCE canalizadas a través del sistema bancario y otros bancos centrales. Que las primas de riesgo bajen, que el coste del dinero baje, no es síntoma de un buen funcionamiento del mercado en su asignación de precios frente a riesgo, sino a una descarada intervención de los bancos centrales por mantener unas Administraciones Públicas inviables y carentes de toda credibilidad para tomar las medidas estructurales que conduzcan hacia el equilibrio (yo diría supéravit, pues ¿quién pagará la deuda? ¿se la quieres dejar a tus hijos? Eso yo lo llamo insolidaridad con nuestros descendientes).


Pero claro ¿quién cuenta esto? ¿Quién explica la escasez de recursos? ¿Quién explica que los servicios que se prestan tienen un coste que no se financia con los impuestos que se recaudan? ¿Quién explica que hemos creado una “burrocracia” administrativa en el Estado que no se mantiene sólo con los impuestos? Y finalmente, aunque 1+1=2, ¿cuántos hay capacitados o formados para entender y transmitir estos conceptos?


Mucho tienen que cambiar las cosas en este país, y de igual forma que se celebran fiestas, funciones teatrales, de música o de danza, ya es hora que también tengan cabida en nuestros institutos al menos pequeñas charlas dedicadas a explicar el mundo en que vivimos.

Francisco Fernández Reguero.

Sr. Rajoy, estoy en desacuerdo con su planteamiento de estabilidad


Todavía me quedaban ciertas esperanzas de que Rajoy iría a coger el toro por los cuernos, pero a la primera señal de debilidad de sus compañeros de la Zona Euro – al ver las cifras de desempleo – aprovecha no para consolidar una rebaja de impuestos que libere efectivo en los bolsillos de empresas y familias, sino en seguir extrayendo efectivo con nuevos aumentos de impuestos. En lugar de gestionar una rebaja del gasto que se muestra insostenible a largo plazo, más impuestos para financiarlo.

Recibió una herencia terrible en 2011, pero a la que también contribuyó desde las Administraciones que gestionaba, en el ámbito local o en las comunidades autónomas donde gobernaba. ¡Ya está bien de seguir quejándose!

En esta imagen tenéis los Objetivos de Estabilidad planteados por nuestro Gobierno para el período de 2013-2106, deberías reflexionar sobre los datos que aporta:


Recibió un país con un Gasto situado en los 480.111 millones de euros (un 26,45% superior a sus ingresos), unos Ingresos de 379.671 millones y una Deuda PDE de 736.468 millones (69,3% s/ PIB y 1.9x los ingresos).

También recibió un sistema financiero “tocado, especialmente la parte gestionada desde el ámbito político (por todos los partidos políticos y las fuerzas vivas) como eran las Cajas de Ahorros a las que ha tenido que recapitalizar con ayuda de todos los contribuyentes, mientras otras entidades fueron capeando el temporal a costa de sus sufridos accionistas. Desde luego, no habríamos llegado a esta situación si el Banco de España y sus cargos políticos (de ambos partidos) al frente hubiesen hecho bien los deberes, no dejando que las entidades bajo su control asumieran más riesgos de los que eran prudentemente aconsejables. Pero había que dejar que la alegría fluyese, que las familias vivieran en una orgía infinita de crédito que alimentó la burbuja inmobiliaria, hasta que explotó. Esta burbuja alimentó no a un sector productivo, de alta tecnología, vanguardista que nos haría liderar un segmento internacional de mercado y nos convertiría en una potencia exportara, sino a la producción de viviendas, un sector de corta vida y altas necesidades de mano de obra… pero, se acabó la vivienda, se acabó el trabajo.

A su vez, el ladrillo nubló la visión de nuestros políticos y sus fuerzas vivas (empresarios y sindicatos) que le acompañaban tolerando subidas de salarios por encima de los niveles de productividad de las empresas, lo que al final propició la deslocalización de nuestro tejido industrial. España parece que hoy sólo tiene sólo una industria, el SOL, y no creo que con esta seamos capaces de alimentarnos en el futuro.

Ahora, en lugar que disminuir el Gasto un 25% nos propone una pequeña reducción, oscilando de los 452.201 millones de euros previstos para el 2013 a los 460.006 millones para el 2016. Y los Ingresos, aumentando paulatinamente (es decir, extrayéndoselos a los contribuyentes poco a poco), desde los 385.948 millones a los 429.490 millones de 2016. Recibió una Deuda de 736.468 millones de euros y entregará en 2016 una 1,12 billones de euros. ¿A esto llamamos plan de estabilidad? ¿Llama estabilidad a pagar de 2012 a 2016 unos 148.400 millones de euros de gastos financieros? ¿De esta forma piensa poner dinero en los bolsillos de los contribuyentes para que aumenten su consumo? Y además, presiona más a las empresas y familias al captar el poco dinero que queda liberado del desapalancamiento (disminuir los activos o capitalizar) que impone Balisilea III a las entidades financieras, yendo a parar al agujero negro de las Administraciones Públicas, a financiar su déficit creciente.

Cuando se habla de reducir Gasto, muchos se asustan. No hablamos de dejar de gastar en prestaciones básicas, hablamos de gestionar bien los recursos escasos que los contribuyentes ponen en manos de los administradores públicos, de reducir ineficiencias, de reducir cargos sin sentido (la mayoría de corte político), de prestar servicios de calidad homologables y que pasen evaluaciones continuas… hay que poner freno al gasto improductivo, al gasto del boato, al gasto para captar votos cautivos, al gasto para captar el voto del subsidiado,…

Pero la gran partida de Gasto a reducir es el gasto de “la casta política, el de su mantenimiento cuando ocupan cargos sin sentido (ej. en Andalucía, delegado del vicepresidente ¡toma ya!, uno por provincia). Esta es la lacra de nuestro sistema y el Sr. Rajoy no quiere acometerla, le da susto, no se siente el líder capaz de acometerla. Pues el susto está ahí, dentro de 4 años estaremos en peor situación, con mayor Deuda Pública, con una extracción de impuestos superior y manteniendo una administración elefantiásica. Algunos piensan que es sólo cuestión de las Comunidades Autónomas y del Estado, pero la reducción empieza desde abajo, desde los Ayuntamientos que parecen estados o reinos y donde se gasta hasta el límite (hasta el déficit “cero”), pero ¿quién paga los 41.967 millones de deuda?. Los Ayuntamientos tienen que reducir sus Gastos ¡YA!, basta de boato, de fiestas que sólo sirven para alegrar unos instantes la vida, pero que no dan trabajo, no producen trabajo a largo plazo.

Muchos ayuntamientos tenían que aprender del Ayuntamiento de Torrelodones y sus gobernantes (plataforma de ciudadanos) sobre cómo bajar los Gastos Municipales (aquí), una herencia que les dejó el PP en el municipio.

El Sr. Rajoy, y su mayoría absoluta, ya han perdido un tiempo precioso para acometer medidas que de verdad ayuden a salir de la crisis. Hasta ahora, salvo la recapitalización bancaria necesaria para que el crédito circule, todo han sido parches. Mariano, ¿qué esperas para cerrar las Diputaciones y el Senado? ¿No hay bastantes Diputados para realizar ellos sólos la labor legislativa, sino que además necesitan ayuda de los Senadores?

Pero quizá Rajoy no quiera liderar el cambio, parece que quiere que el cambio se produzca desde un Gobierno de Concentración Nacional… tiene pinta de eso, no es capaz.

Por último, le propongo: baje los impuestos, baje el gasto, deje dinero en poder de los contribuyentes, restablezca la separación de poderes, corte de raíz al corrupto (que desaparezca, sea quien sea), dote de medios a los tribunales de justicia y órganos fiscalizadores, impulse una educación de calidad y motor de innovación, promueva la libertad empresarial, promueva la libre competencia, fomente la innovación y las inversión en nuevas tecnologías, acabe con las subvenciones que entorpecen la formación de precios, equipare las prebendas del cargo público al ciudadano de pié, dé garantías jurídicas a la libre contratación entre las partes, introduzca la competencia en los servicios que presta la Administración,… Esto está en su mano.

Sr. Rajoy, podrá pasar a la historia como un gran estadista, o bien pasar como un político mediocre. La decisión es suya, pero nos afecta a todos y a las generaciones futuras.

Mariano, no se puede negar…¡somos campeones!

Así es. Hasta el 19-04-2013 encabezamos según Eurostat la lista de campeones del Déficit en la Zona EU. Ya no es sólo en deportes de equipo, también nuestros equipos económicos saben cómo se llega al pódium.

Aquí tenéis la imagen de resumen:

Cada uno que haga sus conjeturas y que se ponga en el “pellejo” de los malvados países del norte. Pero aquí no acaba el campeonato, esperamos especialmente a Francia.

España gastó en 2012 un 29,2% más que ingresó

España gastó en 2012 un 29,2% más que ingresó (PDE). Sin los planes de ayuda al sistema financiero el resultado hubiese sido de un exceso de gasto del 10,4% sobre ingresos, un déficit de 73.772,7 millones de euros. No nos equivoquemos, la recapitalización de las entidades financieras con problemas es Déficit PDE, es Deuda PDE, sólo que no se tendrá en cuenta para los objetivos de déficit comprometidos con Bruselas.



Desde el 2008, en el que nuestra producción (PIB) alcanzó su nivel máximo, España no crece. Las mejores estimaciones predicen que los 1,08 billones de euros de PIB se alcanzarán en 2015.

Sin embargo, el nivel promedio de Gastos No Financieros sobre PIB de nuestra Administración no dejó de crecer entre 2009 y 2012, con una media del 46,2%, muy por encima del promedio de 1999 a 2008 que fue del 39,1%. En términos monetarios pasamos de los 412.963 millones de euros de 2007 a los 493.660 del 2012 (incluido la ayuda al sistema financiero).(*)

Así que destinar anualmente unos 60.000 millones extras de gasto no sé exactamente dónde nos ha llevado, pues estamos a la cabeza de los países desarrollados en tasas de desempleo y nuestro PIB se encuentra estancado. Y puede que no tenga otra explicación mas que una gran parte no se ha destinado a la economía productiva, sino que se destinó al mantenimiento de estructuras productivas obsoletas, al mantenimiento de empresas inviables, a la inversión en boato, al mantenimiento y “engorde” de una Administración y estructura política que no podemos pagar,… y todo gracias a la ilusión del crédito fácil y barato. ¡Hay que poner pié en tierra! ¡Hay que poner límites!

Por otro lado, los Ingresos No Financieros no han acompañado esta política de Gasto creciente, y por tanto éstos tuvieron que ser financiados con dinero de otros “no contribuyentes”. El nivel máximo de Ingresos de nuestra Administración se alcanzó en 2007 con 433.209 millones de euros (41,1% s/PIB), con un promedio de 2008 a 2012 de 383.090 millones de euros frente al de Gastos de 478.989 millones. El diferencial promedio entre Ingresos y Gastos para este período fue de 95.899 millones de euros, se gastó de media anual un 25% más que se ingresó.


Este diferencial tan importante entre Ingresos y Gastos hizo que nuestra Deuda Pública PDE pasase de los 382.307 millones de euros de finales de 2007 a los 884.416 millones del 2.012, y con perspectiva de seguir aumentando hasta el 97,7% en el 2.015.

Si a nuestros acreedores, a los que invierten en nuestra Deuda, queremos decirles que España es hoy más solvente que en el 2.007 lo tenemos francamente difícil. Hablar de mayor solvencia cuando está estancado el PIB corriente y por tanto su capacidad de producir ingresos, cuando los Ingresos de hoy respecto 2007 son un 11,8% inferiores y los Gastos un 19,5% superiores (excluida la atención al sistema financiero sería -10,4%) se antoja difícil, sino fuera por la ayuda que venimos recibiendo indirectamente desde el BCE con sus manguerazos de liquidez al sistema financiero y de otros Bancos Centrales (EE.UU., Japón,…). Prueba de ello, es que conforme aumentó la Deuda no aumentó la tasa media de financiación de nuestro país (hoy sobre el 3,7%), encontrándonos actualmente en una tasa inferior a su promedio histórico.

No nos engañemos. Ningún país se puede catalogar de solvente cuando gasta un 25% más que ingresa, cuando depende de la refinanciación y ampliación continua de su Deuda, y no sólo en un año puntualmente, sino que es la media de los últimos 5 años. Tampoco ayuda a cambiar el sesgo de la solvencia el decir que durante los próximos 3 años seguirás gastando un 14,4% de media más que ingreses (mis estimaciones, en espera de los Objetivos de Estabilidad Presupuestaria que el Gobierno envíe a Bruselas).

Si pensáis que el resto de países de la Zona EU, con la misma moneda común, están conformes con que el BCE indirectamente siga asumiendo riesgos de países de la periferia (básicamente del SUR) por los déficit sucesivos que vienen produciendo con su política fiscal, estamos totalmente equivocados. Muchos de estos países, básicamente los del Norte, tomaron una decisión hace tiempo, vieron que era inviable mantener el estado de bienestar exclusivamente con la recaudación de impuestos que tenían y actuaron, actuaron con visión de largo plazo para dotar de estabilidad el sistema, introdujeron el pago por servicios, la libre competencia en el sistema de servicios públicos, la evaluación continua de resultados, etc… Así que no pensemos que cuando un finlandés o un alemán pagan cierta cantidad por ir a su médico, estén conformes en permitir que el BCE financie nuestro sistema público de salud, cuando tenemos un sistema que hace que gastemos un 25% más que ingresamos.

Si observáis las imágenes anteriores, deduciréis que realmente el Gasto excluido financieros e inversión (digamos Gasto de Funcionamiento) no ha llegado a reducirse jamás desde 2007. Los Gastos de Funcionamiento en el 2007 ascendieron a 353.436 millones de euros y en el 2012 a 442.346 millones (excluida ayuda a bancos, a 404.502 millones), y todo gracias al enorme peso que actualmente tienen el gasto en prestaciones por desempleo y pensiones. Podemos recortar sueldos públicos, podemos recortar en sanidad, en ejercito, en justicia,… todo lo absorbe las altas tasas de desempleo. Y siempre me hago esta pregunta ¿Qué es mejor pagar prestaciones de desempleo o pagar los salarios de empresas públicas inviables, de la “casta política” incrustada en la Administración, de funcionarios trabajando a medio gas,…?

Como observaréis por mi relato, hacer se ha hecho poco en cuanto a la raíz del gasto, se han tomado medidas de pura cosmética, patadas adelante en espera de que otros países tiren de nuestro carro, cuando de nuestro carro sólo debemos de tirar nosotros que somos los que disfrutamos de sus prestaciones.

Diría, finalmente, que nuestra Administración – y por ende los servicios que nos presta – lleva viviendo muchos años del crédito exterior (no de los impuestos de los contribuyentes), del dinero de otros y ya es hora que el Gobierno de turno lo explique fuerte y claro, que nos deje ya de contar cuentos y que no dé más patadas adelante, pues lo que se pone en riesgo primero es la pensión de los que hoy estamos en edad madura y el futuro de los que vienen detrás nuestra. Si nuestro sistema no es capaz de financiar el estado actual de prestaciones, asumámoslo, o paguémosla con nuestros impuestos o con pagos por servicio, no hay otra.

De esta crisis no vamos a salir mañana, posiblemente no tengamos unos presupuestos equilibrados – es decir, que no sigan acumulando deuda – hasta 2018. Mientras tanto, desde 2008 a 2018 habremos consumido en gastos financieros unos 370.000 millones de euros, cantidad que podría haber sido muy inferior si se hubiesen tomado las medidas adecuadas y en parte utilizados en fomentar el crecimiento. Hemos optado por el camino fácil, menos doloroso a corto, pero largo en el tiempo.

Cortar de raíz un 14,4% al Gasto excedentario que tendremos a 3 años vista de media no es fácil. Ahora, quitar de un plumazo las empresas zombies vinculadas a la Administración, las Subvenciones que no hacen más que distorsionar la formación de los precios y parte del aparato político, es fácil, y de hoy para mañana. Aumentará el desempleo pero al sistema le costará menos su mantenimiento, disminuirá el consumo interno,… pero sentará las bases de la recuperación, disminuirá las tasas de interés, la liquidez empezará a llegar a las familias y empresas (hoy las acapara la Administración),… empezaremos a crecer. Cuanto más tardemos en asumir nuestra situación peor será y mostraremos nuestra verdadera insolidaridad para con nuestros futuros descendientes, ya que tendrán que redoblar sus esfuerzos para mantenernos. Mantener nuestro estado de bienestar actual es cercenar el bienestar de nuestros descendientes. ¡Esto es insolidaridad!

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Puede ser de interés:
- Manifiesto sobre el Gasto Público
- Aumentar Deuda no asegura crecimiento sostenible a largo plazo
- España y su plan de negocio: Evolución de los Gastos


(*) Fuente: Eurostat. Datos publicados el 19-04-2013. Nuestra Administración no los hará públicos hasta el día 30 según el calendario previsto, o antes en la presentación de sus Objetivos de Estabilidad Presupuestaria para los próximos 3 años.
Las cifras expresadas sobre Inversión e Intereses y Saldo Primario son aún provisionales (mis estimaciones).

Francisco Fernández Reguero.

La Deuda de nuestros mayores ayuntamientos

Fuente Wikipedia: Ayuntamiento de Málaga

El día 15 de marzo nuestro Banco de España publicó los datos sobre la Deuda de las Administraciones Públicas. Expresar como dato más significativo que la Deuda Pública Consolidada (PDE, la que tiene en cuenta Bruselas) del conjunto de AA.PP. alcanzó los 884.416 millones de euros (84,13% s/PIB), pero si añadimos las partidas no incluidas según el PDE (protocolo de déficit excesivo) estaremos muy próximos a 1,1 billones de euros. Pues son al menos estos 1,1 billones los que hay que ir renovando en estos próximos años en el mercado de deuda a su vencimiento, y poco lo que podremos amortizar, a la luz de los déficits decrecientes en los que seguirán incurriendo nuestras Administraciones Públicas.

Hoy no voy a hablar de la Deuda del conjunto de nuestras Administraciones Públicas, sino que me centraré en la Deuda de los Ayuntamientos con más de 500.000 habitantes ( Barcelona, Madrid, Málaga, Sevilla, Valencia y Zaragoza) y más en concreto en mi ciudad de adopción, Málaga. El conjunto de estos ayuntamientos tienen una Deuda al cierre de ejercicio de 2012 de 11.699 millones de euros, destacando Madrid que absorbe el 63,5% de la misma. También es de reseñar, el descenso del endeudamiento de Barcelona, aunque los datos que aporto no reflejan bien el saneamiento que se llevaba a cabo cuando al 3er.trimestre de 2010 su deuda era ya de 794 millones, pasando en el 4ºT del mismo año a 1.202 millones…algo tuvieron que asumir y cargar a las espaldas de sus ciudadanos.

Si nos centramos en la Deuda por habitante, ya aparece en todo su esplendor la carga tributaria no asumida aún por los habitantes de cada municipio, pero que tarde o temprano tendrán que asumir.

Da igual qué partido ha estado gobernando en cada ciudad, lo cierto es que parece que en los políticos de ámbito local tampoco la buena administración es una de sus mejores virtudes. En plena burbuja inmobiliaria y hasta su estallido las deudas fueron crecientes (salvo Barcelona), y a partir del estallido de la burbuja crecieron con más fuerza aún (ver aquí detalle BdE).

¿Por qué nuestros políticos no se dedican a administrar correctamente los fondos que los contribuyentes ponen en sus manos? Pensad, además, que la presión tributaria local desde el estallido de la burbuja ha sido creciente sobre la ciudadanía, con lo que la Deuda creciente que a fin de cuentas expresa una acumulación de déficits presupuestarios no es más que pura ineficacia en la gestión y recorte de los ingresos disponibles de la ciudadanía. ¿Cómo va a aumentar el consumo y la inversión privada si nuestra Administración es un “agujero negro” insaciable? A los ciudadanos les rasca el bolsillo con mayores impuestos y el poco crédito que fluye en el sistema lo acapara para cubrir sus vencimientos corrientes de deuda y nuevos déficits. ¡Esto hay que cortarlo de raíz!.

Y ahora me centraré en Málaga, gobernado por el PP desde el 28-05-1995.

Durante los últimos 11 años la deuda no ha dejado de crecer, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria y sus ingresos fáciles y después también, sólo en 2012 parece que ésta ha disminuido 7 millones de euros. Actualmente, cada malagueño debe en impuestos diferidos por el principal de la deuda 1.317 euros, casi 144 euros más de lo que ingresa de media en las arcas municipales anualmente (ver aquí y aquí). Os recuerdo que los ingresos provenientes de las operaciones corrientes (impuestos, tasas, transferencias e ingresos patrimoniales) son de aproximadamente unos 660 millones de euros y que la deuda es de 748 millones. Queda claro, los malagueños debemos por la gestión cedida de la administración municipal a nuestros políticos más que los ingresos corrientes que es capaz de extraernos en un año.

Pues, pienso, que así no puede continuar la administración local de lo público, de lo que es de todos, y a la que contribuimos todos en función de nuestras rentas y uso que hacemos de sus servicios. Me gustaría que pronto, más que tarde, nuestros ayuntamientos:
  • Fuesen gestionados por personas cualificadas en el ámbito de la administración pública, cual gerentes o directores, a los que el ciudadano pueda exigir responsabilidad por su impericia o negligencia. No son cargos políticos y pueden perdurar en su cargo independientemente del color político en el poder, son sólo buenos administradores.
  • Que nuestros políticos municipales electos participaran como consejeros simplemente, cual consejo de administración en la empresa, sólo tomando decisiones importantes y que afectan al largo plazo en la gestión de los recursos, y controlando que se realiza una leal y correcta administración.
  • Que nuestros políticos municipales dejen de recibir prebendas, sueldos y mamandurrias varias por el simple hecho de ser cargo electo, y sólo tengan una compensación económica por sus asistencia a los Plenos o consejos de administración.
  • Que nuestro Alcalde sea el representante de la ciudad o el embajador en los actos públicos que requieran su presencia.
Además, añadiría que decisiones de inversión relevantes (tipo gerencia de urbanismo en Málaga o Tabacalera o …) tuviesen que pasar por una consulta popular, ya que el endeudamiento que provoca es de difícil digestión y conlleva la hipoteca de futuros ingresos de contribuyentes al no poder propiciar descensos en la exacción de impuestos y tasas.

Y es que, qué queréis que os diga… la Administración, su gasto excesivo y sin control, es el mayor ataque que sufren nuestros bolsillos ¡¡¡eso sí son recortes y no los que está sufriendo la casta política!!!

Hasta pronto.
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Puede ser de interés la lectura del Manifiesto sobre el Gasto Público


Francisco Fernández Reguero.

PP – Bárcenas: Comulgar con ruedas de molino

 

Desde el estallido de la crisis en el PP y su presunta financiación ilegal, sus dirigentes nos quieren hacer “comulgar con ruedas de molino” y ante ésto, al menos, deberíamos de rebelarnos los que “comulgamos” con estas creencias, ya que se asegura una digestión bastante pesada y difícil.

Que estos hechos sean ciertos o no, los ciudadanos de a pié los desconocemos, salvo que alguno haya participado en la comisión de los delitos, por activa o por pasiva, por ser autor o por ser conocedor de los hechos. Lo que no queda tan claro es que la estructura de dirección de un partido político (consejo de administración y su dirección en el paralelismo empresarial) no sean conscientes de tal desaguisado. No es normal que un presidente de un partido (en la empresa sería el presidente ejecutivo o el consejero delegado), o que un secretario general (en la empresa sería el director de operaciones), o el responsable de… (en la empresa sería el departamento inmobiliario, por ej.), o el responsable de administración y finanzas (en la empresa el director financiero), o… no sean conscientes de las “andanzas” de su tesorero (del departamento de tesorería en la empresa)… y no digamos ya del departamento jurídico que…

Vistos los hechos, el paseo diario por los telediarios del Sr. Bárcenas y otros, y la inacción en la toma de decisiones de la dirección del PP, te hacen pensar que la dirección del partido NO SABÍA NADA. Y claro ante ésto, hay que rebelarse. ¿Cuál es la categoría o el nivel de la dirección del PP? Si no fue consciente y le hicieron tamaño roto en su prestigio ¿qué controles tienen? ¿cómo es posible que un director de operaciones no sea consciente de la financiación? ¿cómo un presidente ejecutivo no es consciente de la financiación de su partido? ¿cómo un director financiero no controla lo que hace su tesorero?

Muchas son las preguntas y pocas las respuestas. Ocultarse bajo el caparazón como la tortuga no te va a defender de “tus malas artes” si las hubo.

Independientemente de los hechos, el ocultarse bajo el caparazón, no te aísla del ruido mediático y de su impacto en la credibilidad y confianza en el PP y en las instituciones de nuestro país. Flaco favor hace el PP hoy para restablecer la confianza de los inversores en nuestro país, al igual del resto de partidos en su trabajo de “ventilador” abierto.

Los que ya tenemos unos pocos años, no nos extraña, pues los hechos eran pan de todos los días, no en cuento a financiación ilegal de los partidos, sino en cuento al uso y abuso del poder. Recuerdo ir a una reunión en un consistorio costasoleño, gobernado por PSOE y PC (hace años), y donde se me pidió trasladase a mi empresa que para alcanzar una licencia de apertura de un establecimiento no era suficiente con pagar las tasas correspondientes de obras y apertura, sino que además debería asfaltar una calle de 600 mtrs. de longitud contigua al supermercado, salvo que quisiese que se demorara la documentación y tardara en lugar de 3 meses unos dos años en conseguir la licencia preceptiva ¿esto qué es? ¿cómo le llamamos? ¿fomentaban la libertad, la competencia, el empleo…? Pasar de ahí, del ejercicio del poder de la fuerza en beneficio del interés común del municipio, a pasar al beneficio propio por unas presuntas influencias futuras a cambio de una donación pecuniaria va un paso y “cara dura”.

Los partidos políticos y la Ley de Financiación que les encorseta en su capacidad de “gastar”, dicen que debería ser mejorada y ampliada. Pero digo yo, cuando juegas con las mismas cartas que el resto no hay que hacer nada, sino jugar con la financiación de que dispones.

Hay partidos que se echan las manos a la cabeza y han planteado demandas contra Bárcenas y algunos miembros del PP, a raíz de esta presunta financiación ilegal. Pero ¿qué podemos decir de la financiación que supone la condonación de los préstamos concedidos a partidos políticos por las Cajas de Ahorros y los Bancos? ¿Se puede ser juez y parte? ¿Puede sentarse un miembro de un partido político en el Consejo de Administración de una Caja de Ahorros y a su vez ser beneficiario de la condonación a su partido de una deuda vencida? Acaso, ¿esto no es financiación ilegal?… si se solicitó un préstamo es porque se gasta más que se ingresa, y cuando no puedes pagarlo con las cuotas de tus asociados y la financiación por los votos recibidos, y fuerzas o “negocias” una condonación estás propiciando una financiación ¿cómo la llamarías? ¿legal o ilegal?

Bueno, la capacidad del liderazgo de los dirigentes del PP está en entredicho. Los líderes, ante las crisis, actúan, no se esconden. Dar la cara, explicar claramente lo ocurrido, asumir su mea culpa, tomar decisiones valientes y llevarlas a la práctica, apartar a los ineficaces, actuar con urgencia,… delimitan a los buenos y malos líderes, y en este caso… ustedes mismos juzguen.

Francisco Fernández Reguero.

Manifiesto sobre el Gasto Público

Estaba escrito desde octubre de 2012, pero me faltaba…

También puedes bajártelo de aquí

Introducción
Los que siguen mis artículos dedicados a la economía y a las finanzas públicas saben que ya llevo más de un año analizando los resultados de nuestra Administración, aunque siempre intentando verlas desde un punto de vista empresarial. En todos estos artículos, la base de la narración fue el área numérica, el de los resultados presupuestarios, más que el área de la propia filosofía del Gasto Público. Con este Manifiesto dejo de hablar de números y sólo los utilizaré en contadas ocasiones, aunque me arriesgue a que algunos piensen que estoy haciendo política, o pura demagogia, pero no es esa mi intención, sino que mucho de lo que aquí expresaré ha nacido de los análisis que fui realizando desde mediados de 2011.

¿Por qué el título de Manifiesto? Porque es una declaración pública de principios, porque marca un camino a seguir en la gestión de lo público, porque es una reivindicación que piensan muchos ciudadanos, porque es una propuesta a nuestros políticos para la gestión de los recursos escasos de que disponen, porque es de interés general. Por todos esos valores, me decidí ponerle el título de Manifiesto y no por pura ideología o intereses políticos.

Para plasmar todo lo que os contaré después, lo que pienso sobre el Gasto, necesité de una espo-leta, un guía que centró mis inquietudes y éste fue José Luis Zunni. José Luis, desde nuestras primeras conversaciones, fue centrándome en la argumentación y me dio la fuerza necesaria para escribir lo que os contaré posteriormente. Así que no puedo menos que agradecer públicamente a José Luis su esfuerzo y apoyo diario hasta completar este Manifiesto.

Los que me conocen, saben que soy una persona en continua evolución y que no estoy adscrito a ninguna corriente política o económica, sino a los dictados de mi razón. Así que éste, y cualquier otro texto que nazca de mis análisis, siempre estarán en continua revisión, ya que pienso que todo es mejorable y uno está aquí siempre para aprender.

Estoy seguro que a la par que vaya revisando los textos, iré incluyendo matices y nuevos capítulos, pues en definitiva de lo que se trata es de crear un Manifiesto de buenas prácticas para la gestión de lo público, de lo que es de todos, aunque muchos políticos en su megalomanía piensen que sólo a ellos pertenece la potestad de decidir sobre el Gasto.

Francisco Fernández Reguero
Málaga, febrero de 2013