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Archivos de la categoría 'Economía y política'

España S.A.: Cierre de ejercicio 2013

Como expresé en el artículo anterior (aquí), analizaría el cierre de ejercicio de las cuentas de nuestras Administraciones Públicas bajo dos ángulos. Aquí, en este artículo, hablaremos de nuestras cuentas públicas como si se tratase del análisis de las cuentas de una empresa privada o sociedad mercantil, con sus ingresos y sus gastos corrientes, su inversión, los resultados económicos que produce y lo que éstos representan sobre los agregados normalmente utilizados para indicarnos la calidad de los mismos.

¿Por qué no pensar que el Estado es una gran empresa que provee a los ciudadanos de una serie de servicios y que estos pagan a través de los impuestos?
Evolución de la cuentas de España S.A. de 1995 a 2013
Para entender el supuesto de análisis, debéis tener en cuenta que algunos de los agregados que se expresan no coinciden directamente con los que veíamos en la Contabilidad Nacional (aquí), pero de esa información se extrajeron.
Para situarnos en contexto, expresar que el PIB de 1995 a 2013 creció a una tasa compuesta de crecimiento anual (%CAGR) del 4,58%. Pasamos de los 456.495 millones de euros de 1995 al 1.022.988 millones de 2013 y para ello se destinaron 692.982 millones de euros para inversiones.
Total Ingresos: El valor de los impuestos, cotizaciones sociales y otros ingresos (recursos de la producción) ascendió en 1995 a 151.891 millones de euros, alcanzando en 2013 la cantidad de 363.667millones. La tasa compuesta de crecimiento anual (%CAGR) para ese período fue del 4,97%. El mayor volumen de ingresos se obtuvo en el ejercicio de 2007, donde ascendió a 408.940 millones de euros. En los dos últimos años, 2012 y 2013, se empezaron a obtener las primeras tasas positivas de crecimiento respecto al año anterior, con RH del 0,8% y 0,4% respectivamente, y todo gracias a fuertes subidas de precios en los últimos años en los servicios prestados (impuestos).
Total Gastos: El valor de las prestaciones sociales, gastos de personal, consumos (equivalente a otros gastos de gestión) y las transferencias y subvenciones netas hacia otras administraciones públicas o empresas como gasto productivo ascendió en 1995 a 145.456 millones de euros, alcanzando en 2013 la cantidad de 389.475 millones. La tasa compuesta de crecimiento anual (%CAGR) para ese período fue del 5,62%, como vemos superior a la de los Ingresos del 4,97%. El mayor volumen de gasto se realizó en el ejercicio de 2010, donde ascendió a 401.314 millones de euros. Gastar un 107% de los ingresos que obtienes en prestar servicios en los dos últimos ejercicios, no dice nada bueno de los gestores de esta empresa. Hay una nefasta política de gestión del gasto.
Ebitda: España S.A. obtuvo ebitda positivo de 1995 a 2008, con un % margen promedio del 12,9%. A partir de 2009, el ebitda se volvió negativo, pasando de los 47.549 millones de ese ejercicio a los 25.808 millones de 2013. En el 2013 el ebitda negativo volvió a subir respecto al de 2012, pasó de los 25.309 millones a los 25.808 millones (RH 1,97%). Mal podemos decir que va una empresa cuando sólo genera ebitda negativo, ya que además de necesitar nueva deuda para financiar ese ebitda necesita financiar el pago de intereses y las inversiones que se realizan.
Beneficio Ordinario: Sólo fue positivo en los ejercicios de 1997 a 2008, siendo el resto de años negativo. En 2013, el beneficio ordinario, las pérdidas ordinarias ascendieron a 49.927 millones de euros, superiores al ejercicio precedente. Esto vino motivado especialmente por el aumento de los gastos financieros netos que pasaron de los 20.935 millones de euros de 2012 a los 24.119 millones de 2013.
Saldo Presupuestario: Este saldo nace de descontar a los beneficios ordinarios el importe destinado a las inversiones netas de cada ejercicio. La sumatoria de saldos presupuestarios de 1995 a 2013 fue deficitaria en 609.972 millones de euros, lo que pone a la luz la impericia de nuestros administradores. Sólo tuvimos 3 ejercicios con superávit, de 2005 a 2007, ascendiendo su agregado a 55.610 millones de euros.
La evolución de la inversión en tasa compuesta de crecimiento anual de 1995 a 2013 fue del -0,28%, siendo la única partida presupuestaria con crecimiento negativo. En 2013, España S.A. destinó 22.312 millones de euros a inversión, incluidos los 4.661 millones de Ayudas a las Instituciones Financieras – el 6,1% de sus ingresos-, cuando históricamente destinó valores % de dos dígitos. Las Ayudas a las Entidades Financieras se realizaron entre los ejercicios de 2010 a 2013 y alcanzaron un monto conjunto de 49.258 millones de euros.
¿Qué diríamos de los gestores de una empresa que desde 1995 a 2013 destinó 692.982 millones de euros a inversión para obtener un crecimiento de su producción de 566.493 millones? ¿Realmente fue productivo tamaño nivel de inversión? ¿Y si además fue necesario aumentar la deuda en más de 665.000 millones?
Los mejores datos de ebitda la compañía los obtuvo en los ejercicios de 2005 a 2007, siendo la ratio Deuda/Ebitda de 6,6x, 5,3x y 4,9x respectivamente, ratios digamos aceptables. Para esos mismos años se necesitaban 33,7 años, 16,8 años y 18,4 años respectivamente para amortizar la Deuda PDE emitida. Actualmente, mientras no tengamos ebitda positivo y saldo presupuestario positivo no podemos decir que hay un plan razonable de viabilidad de España S.A. Si la empresa obtuviera de nuevo los resultados de 2007, para los valores de Deuda PDE actuales de 2013 (960.676 millones de euros), necesitaría 46,3 años para su amortización y la ratio Deuda/Ebitda sería de 12,3x. Pensad que la Deuda PDE es 2,6x los ingresos anuales de la Compañía. Inviable a todas luces. Nunca llegará a pagarse.
España S.A. necesita para despejar su futuro obtener primero ebitda positivo, con el que poder financiar el pago de intereses y los niveles de inversión requeridos. Esto supone unos niveles de mejora de resultados de más de 70.000 millones de euros, supone una mejora del 20% sobre los ingresos actuales de 2013.
¿Piensan que es cuestión de seguir aumentando los Ingresos a costa de subir el precio de sus servicios (los impuestos de sus contribuyentes)? ¿O más bien de trabajar en mejorar los gastos de funcionamiento del sistema?
Lo que sí es seguro es que la empresa con estas cuentas es inviable y si no entra en concurso de acreedores es porque hay aún ciertos acreedores que la siguen financiando. Que la sigan financiando, también plantea una interrogante ¿hasta cuándo? ¿a qué coste? ¿qué ocurrirá en cualquier nueva crisis de deuda?
Mi recomendación final como analista, sería NO INVERTIR EN ESTA SOCIEDAD: La dirección de la compañía no es adecuada y las decisiones que toman no atajan su mal.
Para los que están en ella invertidos, mi recomendación es que convoquen lo antes posible una Junta General de accionistas y nombren un nuevo Consejo de Administración que sepa encauzar la situación de la compañía.

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Administraciones Públicas: Cierre de ejercicio 2013

El último artículo que escribí en este blog con opiniones sobre la situación de nuestra economía nacional trataba sobre el desempleo y fue sobre el mes de abril de 2013. Mi desgana y la poca influencia que mis opiniones podían tener para influenciar en nuestros políticos y su forma de administrar lo público, hizo que dejara de publicar sobre la misma. Ahora, con el cierre del ejercicio en nuestras Administraciones Públicas, vuelvo de nuevo a reflexionar sobre ello, dedicando sólo dos artículos. En este primero, hablaré de la evolución del gasto público de 2007 a 2013. El siguiente, tratará de la situación de nuestra España S.A., vista como una empresa, y la sostenibilidad de sus cuentas públicas a largo plazo.

Estructura del Gasto No Financiero y su evolución de 2007 a 2013
He utilizado los datos de Contabilidad Nacional provenientes del IGAE (aquí) y los he agregado por grupos de gasto para poder ver con mayor claridad los efectos que han tenido los ajustes y recortes realizados por nuestros Administradores.

El año 2007 fue el ejercicio en el que nuestra Administración obtuvo los mayores ingresos de su historia, ascendieron a 433.101 millones de euros. A partir de ahí, pese a las subidas de impuestos nominales y reducción de deducciones fiscales puestas en marcha, los ingresos disminuyeron hasta los 386.250 millones de 2013, un 10,8% inferiores a los de 2007 (%CAGR -1,9%). Entre 2012 y 2013 parece que empieza a vislumbrarse cierta tendencia al alza, quizás por las mejores expectativas económicas y mucha nueva detracción a contribuyentes. El problema de este aumento de ingresos es que siempre cae en mayor medida sobre la gran masa, sobre la clase media que es la que supone la gran bolsa para detraer dinero, y especialmente sobre la que tiene un puesto de trabajo al impactarle de lleno las subidas de IRPF. A los extremos, tanto a los contribuyentes de rentas muy bajas como a las muy altas, el valor de lo que se le puede “extraer” no representa un gran importe, para el desfase a financiar que presentan nuestras Administraciones Públicas.

Crear un sistema más justo, en el que los que más contribuyen no piensen que es confiscatorio y cambien de país de residencia, los autónomos y clase media salgan de las bolsas de fraude y el resto de ciudadanos ayuden a sostener, nos hace entrar en la valoración del Gasto, de lo que queremos sufragar con nuestros impuestos en primera instancia y lo que consideramos superfluo. Quizás ha llegado el momento de plantearnos como ciudadanos y contribuyentes si estamos dispuestos a pagar más impuestos para seguir sufragando este sistema de Administración de lo común, de lo de todos, antes de prescindir de la garantía de prestación “gratuita” de unos Servicios Públicos que los ciudadanos en general consideramos primarios: Sanidad, Justicia, Pensiones, Educación, etc… Por ahora, como veremos posteriormente, nuestros políticos como administradores de lo de todos, piensan que el entramado Administrativo y político en el que se sustenta (entes locales, autonomías, senado, congreso, empresas públicas, aparato político, etc…) no debe cambiar, y de ahí que los Gastos apenas hayan variado pese a los ajustes puestos en marcha en estos últimos años.

A/ Total Gasto No Financiero: De 412.362 millones de euros en 2007 (95,2% de los ingresos totales) a 458.489 millones en 2013 (118,7% de los ingresos totales). En los gastos están incluidas las partidas destinadas a sufragar las ayudas destinadas al rescate de las Instituciones Financieras (Cajas de Ahorros básicamente). Estas ayudas forman parte del Saldo No Financiero PDE (protocolo de déficit excesivo), aunque se autorizó su exclusión para el cálculo de los compromisos de consolidación pactados con nuestros socios de la zona euro.

a/ Total Gasto Corriente: De 192.604 millones de euros en 2007 (82,1% de los ingresos totales) a 260.282 millones en 2013 (112,1% de los ingresos totales). Insostenible.
  • Los Gastos de Funcionamiento del sistema administrativo, legal y de prestación de servicios (consumo y remuneraciones) crecieron desde 2007 un 5,8%, pasaron de los 163.177 millones a los 172.579 millones (+9.402 millones de euros), aunque muestran cierta tendencia decreciente en 2013 respecto a 2012 (-0,78%). En 2007 estos gastos representaron el 37,7% de los Ingresos Totales y en 2013 el 44,7%, así que su peso relativo aumentó en 7pp. Una gran decisión pesa sobre los contribuyentes para minorar estos gastos, o disminuir los servicios recibidos “gratuitamente”o mejorar la eficiencia del gasto, o desarmar parcialmente el aparato legislativo y administrativo de todo el estado español ¿están nuestros políticos dispuestos a disminuir su influencia y prebendas?
  • El agregado de Otros Gastos Corrientes que incluye beneficios sociales, intereses, subvenciones y otros creció un 35,1% desde 2007, especialmente por el aumento de los beneficios sociales (+33%) que incluye gastos por desempleo y pensiones entre otros. El peso relativo del agregado sobre Ingresos pasó de representar un 44,5% en 2007 hasta el 67,4% en 2013. Si analizamos cada partida respecto a los ingresos totales, vemos como los beneficios sociales pasaron del 34,3% al 51,2%, los intereses del 3,9% al 9% (de 16.940 millones a 34.919 millones), las transferencias del 3,6% al 4,4% y las subvenciones del 2,6% al 2,7%. Disminuir el gasto en prestaciones sociales será posible en la medida en que disminuyan las tasas de desempleo. Disminuir el gasto financiero requiere de menores tasas de interés (ahora estamos en mínimos históricos) o disminuir el principal de la deuda para lo que se requieren de superávits año tras año. Esto a todas luces es insostenible.
Aquí tenemos los contribuyentes, sustentadores del sistema, una gran decisión que tomar: O mantener las partidas dedicadas a beneficios sociales y servicios básicos o recortar gastos de funcionamiento especialmente los concernientes al aparato legislativo, administrativo y estatal, subvenciones y otros gastos; o bien, recortar beneficios sociales y servicios básicos y seguir dejando que el sistema funcione tal cual. Por ahora, la decisión ha sido seguir hipotecando generaciones futuras de contribuyentes para mantener el estatus actual. Urge que nuestros políticos pregunten a la ciudadanía qué quieren, cómo y si siguen dispuestos a seguir sufragando con sus impuestos el sistema actual.

b/ Total Gasto de Capital: De 56.581 millones de euros en 2007 (13,1% de los ingresos totales) a 25.628 millones en 2013 (6,6% de los ingresos totales). La reducción importante fue sobre la inversión.
  • La inversión pública pasó de los 42.587 millones de euros de 2007 (9,8% de los ingresos totales) a los 15.167 millones de 2013 (3,9% de los ingresos). Gran parte de la reducción de gasto que esgrime nuestra Administración, realmente fue reducción de las partidas destinadas a la inversión. La inversión cuando está bien realizada, es productiva y eficiente, supone mejoras futuras de competitividad; pero en España, en los últimos años y en muchas ocasiones, fue muy improductiva y caprichosa, se trataba de gastar por gastar.
  • Las transferencias de capital y los destinados a la adquisición de activos sólo disminuyeron 3.533 millones de euros, se pasó de los 13.994 millones de 2007 a los 10.461 millones de 2013 (-25,2%).
Saldo Presupuestario No Financiero: Pasó del superávit de 2007 de 20.739 millones de euros (4,8% de los ingresos) al Déficit de 2013 de 72.239 millones (18,7% de los ingresos). Si al Déficit de 2013 le descontamos los 4.661 millones destinados a ayudas a instituciones financieras, el Déficit quedaría en 67.578 millones (17,5% de los ingresos y 6,6% sobre el PIB). Es decir, nuestra Administración gastó en 2013 un 18,7% más que ingresó ¿es sostenible?

Saldo Primario No Financiero: Corresponde al saldo no financiero excluyendo los gastos financieros destinados al pago de la deuda. Es el primer paso hacia la consolidación es la obtención de superávit primario, pues es equivalente al flujo de caja libre en la empresa, teniendo como primer objetivo atender el servicio de la deuda (intereses y amortización).

Pero realmente, el objetivo del artículo era conocer el esfuerzo que había hecho nuestra Administración para contener y recortar el Gasto. Para ello, de las partidas de Gasto vamos a descontar las cantidades influenciadas por el ciclo económico y otros, como las destinadas a Beneficios Sociales, Intereses, Inversiones y las Ayudas a las Instituciones Financieras y observamos que, de verdad, el gasto aumentó en 1.755 millones de euros. Pasamos de los 204.086 millones de 2007 (el 47,1% de los ingresos) a los 205.841 millones de euros (53,3% de los ingresos).

¿Piensas que nuestros políticos y sus Administraciones respectivas están realmente luchando para recortar el Gasto? ¿O más bien, pretenden el mantenimiento del estatus actual?

Respecto a la Deuda PDE (aquí), deciros que al cierre del ejercicio de 2007 ascendía a 382.307 millones de euros y en 2013 alcanzó los 960.676 millones (2,49x los ingresos de 2013). Si hablamos de Pasivos en circulación, la deuda real, ésta ya sobrepasó en 2013 los 1,3 billones de euros. ¿Hay un plan financiero de amortización? Creo que nuestros políticos no piensan en que hay que pagarla, simplemente en vivir con ella eternamente. La Deuda, sin superávits resulta impagable, y España sólo tuvo superávits desde 1995 en los años de 2005 a 2007 y por importe agregado de 55.629 millones de euros. En los años 2008 a 2013 el importe de los déficits fue de 547.578 millones de euros y la Deuda PDE aumentó en 578.369 millones (se financiaron déficits presupuestarios y digamos otros impagos).

Los ciudadanos, contribuyentes para el sostenimiento del sistema debemos tomar partido, expresar libremente nuestra opinión en las urnas, en una consulta especial o referéndum, y no quedar secuestrados de las decisiones interesadas de nuestros políticos. Es el momento de decidir y dejar de hipotecar a las generaciones futuras.
Los ciudadanos, muchos, pecamos de incautos. En lugar de elegir buenos y experimentados administradores elegimos a noveles sin experiencia en la gestión económica, optamos por los demagogos partidistas; así que no podemos quejarnos, sino “apencar” con las consecuencias y seguir financiando con nuestros impuestos su impericia y descontrol.

Nuestro desempleo va para largo

Cuando en nuestro país hay un exceso de más de seis millones de trabajadores en su sistema productivo, uno se pregunta si de verdad nuestros políticos y los agentes económicos que le rodean (patronal y sindicatos) han hecho bien su trabajo, y si sus decisiones iban orientadas a procurar la máxima ocupación laboral o a que los que estuviesen trabajando lo fuesen con buenos emolumentos. Mantener una alta ocupación laboral – bajas tasas de desempleo – es la mejor forma de mantener nuestro estado de bienestar y sus prestaciones, ya que son sus perceptores principalmente quienes lo financian con sus impuestos.

La tasa mínima de desempleo en España se produjo en mayo de 2007 cuando se alcanzó el 7,9 % y la máxima la acabamos de alcanzar con los últimos datos. Las perspectivas para el empleo no siguen siendo halagüeñas para el año 2013, cuando hay estimaciones de tasas de desempleo superiores al 27%. Si tomamos de referencia la tasa media de desempleo de abril de 2013, la Zona Euro alcanzó de media el 12,2 %, mientras en España alcanzamos el 26,8 %, con lo que habrá que pensar que algo se habrá hecho mal. Estos diferenciales de tasas de desempleo no son algo anormal, sino que vienen siendo la tónica histórica entre España y la mayoría de países europeos.


La mayor parte de los empleos de un país provienen de la producción interior de bienes y servicios, estando unos dedicados a consumo interior y otros a la exportación. La exportación parece ahora la panacea para curar todos nuestros males y la que nos va a sacar del hoyo en el que nos encontramos. España no es un país especialmente competitivo en productos manufacturados que requieran altas dosis de mano de obra. España no es China. Sin embargo, si las decisiones de nuestros políticos desde la Transición hubiesen tenido como fin el aumento de la competitividad de nuestras empresas otro gallo cantaría, ya que son las empresas las que crean verdaderamente riqueza y puestos de trabajo. Pero nuestros políticos sólo pensaban en ellos mismos y en tejer una buena red clientelar de votantes, de estómagos agradecidos.

Competitividad es la capacidad que tiene una empresa o su economía de obtener rentabilidad en el mercado frente a sus competidores. La productividad, como medida de eficiencia productiva, no es sólo cuestión de las innovaciones que se producen en las empresas, sino que también depende de las decisiones de política económica de nuestros gobernantes. Una empresa, por ejemplo, puede tener una alta productividad cuando todo su proceso se encuentra automatizado (produce más piezas por hora que su competidor de referencia), y sin embargo ser una alta consumidora de energía con precios caros frente a otros países que hacen que su competitividad sea de bajo nivel (finalmente el precio por unidad producida es alto). Este ejemplo nos lleva a pensar que el coste de los factores productivos, además de la productividad, es de vital importancia en la competitividad de las empresas.
¿Pensáis que nuestros gobernantes tomaron las decisiones adecuadas para mantener un coste de los factores competitivo frente al exterior?
¿Cómo evolucionó históricamente el coste por unidad producida de nuestra mano de obra frente a otros países?
¿Cómo evolucionó el coste de la energía frente a otros países?
¿Cómo evolucionó la detracción de tasas e impuestos frente a otros países? ¿Cómo evolucionaron las cotizaciones sociales que forman parte del coste de la mano de obra?
¿Qué infraestructuras se construyeron para minorar los costes de transporte de mercancías?
¿Hubo incentivos para la concentración de empresas y así aumentar su tamaño medio?…

Muchas de estas decisiones tienen como factor común las políticas puestas en marcha por nuestros gobernantes.

¿Tenemos claro ya el por qué de nuestra situación económica?

Aunque la creación de empleo no es una función lineal respecto del PIB, pero para situarnos vamos a realizar una aproximación a la capacidad ociosa:

Cada persona produce en España 63.219 euros. Esto nos lleva a pensar que los desempleados actuales podrían aportar al PIB 392,1 mil millones de euros adicionales (37,29% del PIB e-2013), pero esto sería imposible, hablaríamos de paro “cero”.

Si nuestro objetivo fuese alcanzar el mínimo de nuestra serie estadística y situarnos (a igualdad de población activa) en términos de tasas de desempleo del 8 %, sería necesario que 4.375.708 personas dejaran de ser desempleadas y, en base a la media actual de aportación, nuestro PIB debería alcanzar los 1,32 billones de euros (+26,3% sobre el estimado para 2013).

Y finalmente, para situarnos en contexto con estas cifras, deciros que el valor de nuestras exportaciones de mercancías en 2012 fue de 222.643,9 millones de euros (RH +3,8 %) con lo que mucho y mucho… tendrían que aumentar éstas para absorber nuestro desempleo.

Muchos confían en que será el consumo interno el que nos saque del atolladero, pero si tenemos unas empresas y familias super endeudadas, incertidumbre sobre las cargas impositivas de futuro para financiar los déficits crecientes del estado y sobre la financiación de servicios básicos (educación y sanidad) y pensiones… mal lo tenemos.

Mi conclusión es que disminuir las tasas de desempleo va para largo, para muy largo…

¿Qué ocurriría si desempleados de larga duración, actualmente sin cobertura y cobrando el subsidio de 420 euros aceptasen trabajos de 600 euros? Con matices, sólo podrían contratarlos empresas que aumenten plantilla, aquí no vale el enjuague… Primero, bajarían el gasto público en prestaciones por desempleo. Segundo, aumentarían los ingresos de la Administración por las cotizaciones sociales. Tercero, dispondría el trabajador de una mayor renta (+180 euros) con lo que en parte estaría dispuesto a gastar más.

Pese a lo expuesto, algunos siguen pensando que es mejor seguir pagando subsidios, porque dicen que estos salarios bajos denigran al trabajador, cuando pienso que lo que denigra y excluye realmente es no tener trabajo.

La importancia de la formación económica en los colegios



Recuerdo que en los últimos años del bachillerato que me tocó estudiar había una asignatura troncal que se llamaba Formación del Espíritu Nacional (FEN), donde además de los valores propios del Movimiento Nacional te intentaban inculcar algunos conceptos sobre teoría económica. La asignatura era un verdadero tostón, pero lo cierto es que la parte dedicada a los conceptos económicos quizás tuvo algo que ver en mi decisión posterior de estudiar Económicas. La asignatura desapareció de los planes de estudios antes de finalizar el franquismo, con la Ley General de Educación de 1970.

Hoy en día, salvo los que estudian un bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales, no se imparte ninguna asignatura en nuestro sistema educativo que explique el comportamiento del sistema económico donde nos ha tocado vivir. Vivir en un mundo de escasez de recursos, donde los precios se fijan en los mercados en función de la oferta y la demanda, donde la libertad de comercio y las garantías jurídicas son la fuente que lo sustenta debería ser motivo suficiente para que nuestros políticos fomentaran su divulgación.

Hoy nos causa pavor el problema de “las preferentes”, cuando de preferentes no tienen nada, si acaso son preferentes para el engaño, y todo por un defecto de formación, de capacidad crítica, de análisis, de entendimiento, de comprensión… que no se inculca en nuestros estudiantes. Muchas veces pienso que en realidad es lo que quieren los políticos, tener muchos “borregos” siguiendo su paso y no ciudadanos formados con capacidad para tomar sus decisiones. Nuestros políticos prefieren estar al mando de órganos de control, de supervisores que guíen nuestros pasos… es mejor para ellos. Nuestra vida en sus manos.


Nuestros políticos no están interesados en la materia económica, ya que primero a muchos les haría pensar qué pinto yo aquí, y por otro lado haría que muchos votantes también tuviesen capacidad para pensar cuál es el fin de tal o cual estamento o cargo público o política de gasto. También daría capacidad a los ciudadanos para analizar a qué se destinan sus impuestos y si no hay otras formas más eficientes de gastarlos.


Ayer causó pavor la noticia de The TelegraphEspaña es oficialmente insolvente: coja su dinero mientras pueda“. Como en otras ocasiones los medios oficiales y la corte que le circunda se pusieron en contra de la prensa de la “Pérfida Albión”. Pero señores, insolvencia es la falta de capacidad de pagar tus deudas a su vencimiento. Nadie es insolvente mientras alguien te esté continuamente renovando tus préstamos a su vencimiento, mientras tengas a unos inversores financiándote todos tus excesos presupuestarios.


España desde 1999 hasta 2012 aumentó su deuda en 2,4x (de 361.775 millones de euros a 883.873 millones), cerrando en este período sólo 3 años con supéravit (2005 a 2007). Las estimaciones apuntan a que en 2016 nuestra Deuda PDE alcanzará los 1,12 billones de euros. Para años sucesivos tampoco se espera supéravit en las cuentas públicas, lo que marcaría el cambio de ciclo y el empezar a amortizar realmente deuda. Algunos piensan que es problema de la crisis solamente, pero que luego se van a recuperar los ingresos y asunto solucionado. Parece que no se acuerdan del boom de ingresos de nuestra burbuja inmobiliaria y como los gastos se amoldaron con creces a ella.


Si vemos los números – muchas veces tozudos, dicen algunos – desde el diferencial de gastos sobre ingresos para el período de 1999 a 2012, observaremos que nuestras Administraciones gastaron 5,188 billones de euros frente a unos ingresos de 4,74 billones (se gastó un 9,4% más que se ingresó). Pues bien, nuestra “solvente España” plantea en su plan de viabilidad de 2013 a 2016 un plan de gastos de 1,823 billones de euros y de ingresos previstos de 1,623 billones ( gastar un 12,36% más que ingrese), es decir no amortizar ni un ápice de deuda y además que le amplíen su crédito en unos 200.000 millones de euros. Esto, en mi pueblo, es insolvencia.


Todo esto me lleva a una conclusión. España no es solvente y vive de la caridad de financiación de inversores muy arriesgados e indirectamente de las inyecciones masivas del BCE canalizadas a través del sistema bancario y otros bancos centrales. Que las primas de riesgo bajen, que el coste del dinero baje, no es síntoma de un buen funcionamiento del mercado en su asignación de precios frente a riesgo, sino a una descarada intervención de los bancos centrales por mantener unas Administraciones Públicas inviables y carentes de toda credibilidad para tomar las medidas estructurales que conduzcan hacia el equilibrio (yo diría supéravit, pues ¿quién pagará la deuda? ¿se la quieres dejar a tus hijos? Eso yo lo llamo insolidaridad con nuestros descendientes).


Pero claro ¿quién cuenta esto? ¿Quién explica la escasez de recursos? ¿Quién explica que los servicios que se prestan tienen un coste que no se financia con los impuestos que se recaudan? ¿Quién explica que hemos creado una “burrocracia” administrativa en el Estado que no se mantiene sólo con los impuestos? Y finalmente, aunque 1+1=2, ¿cuántos hay capacitados o formados para entender y transmitir estos conceptos?


Mucho tienen que cambiar las cosas en este país, y de igual forma que se celebran fiestas, funciones teatrales, de música o de danza, ya es hora que también tengan cabida en nuestros institutos al menos pequeñas charlas dedicadas a explicar el mundo en que vivimos.

Francisco Fernández Reguero.

Sr. Rajoy, estoy en desacuerdo con su planteamiento de estabilidad


Todavía me quedaban ciertas esperanzas de que Rajoy iría a coger el toro por los cuernos, pero a la primera señal de debilidad de sus compañeros de la Zona Euro – al ver las cifras de desempleo – aprovecha no para consolidar una rebaja de impuestos que libere efectivo en los bolsillos de empresas y familias, sino en seguir extrayendo efectivo con nuevos aumentos de impuestos. En lugar de gestionar una rebaja del gasto que se muestra insostenible a largo plazo, más impuestos para financiarlo.

Recibió una herencia terrible en 2011, pero a la que también contribuyó desde las Administraciones que gestionaba, en el ámbito local o en las comunidades autónomas donde gobernaba. ¡Ya está bien de seguir quejándose!

En esta imagen tenéis los Objetivos de Estabilidad planteados por nuestro Gobierno para el período de 2013-2106, deberías reflexionar sobre los datos que aporta:


Recibió un país con un Gasto situado en los 480.111 millones de euros (un 26,45% superior a sus ingresos), unos Ingresos de 379.671 millones y una Deuda PDE de 736.468 millones (69,3% s/ PIB y 1.9x los ingresos).

También recibió un sistema financiero “tocado, especialmente la parte gestionada desde el ámbito político (por todos los partidos políticos y las fuerzas vivas) como eran las Cajas de Ahorros a las que ha tenido que recapitalizar con ayuda de todos los contribuyentes, mientras otras entidades fueron capeando el temporal a costa de sus sufridos accionistas. Desde luego, no habríamos llegado a esta situación si el Banco de España y sus cargos políticos (de ambos partidos) al frente hubiesen hecho bien los deberes, no dejando que las entidades bajo su control asumieran más riesgos de los que eran prudentemente aconsejables. Pero había que dejar que la alegría fluyese, que las familias vivieran en una orgía infinita de crédito que alimentó la burbuja inmobiliaria, hasta que explotó. Esta burbuja alimentó no a un sector productivo, de alta tecnología, vanguardista que nos haría liderar un segmento internacional de mercado y nos convertiría en una potencia exportara, sino a la producción de viviendas, un sector de corta vida y altas necesidades de mano de obra… pero, se acabó la vivienda, se acabó el trabajo.

A su vez, el ladrillo nubló la visión de nuestros políticos y sus fuerzas vivas (empresarios y sindicatos) que le acompañaban tolerando subidas de salarios por encima de los niveles de productividad de las empresas, lo que al final propició la deslocalización de nuestro tejido industrial. España parece que hoy sólo tiene sólo una industria, el SOL, y no creo que con esta seamos capaces de alimentarnos en el futuro.

Ahora, en lugar que disminuir el Gasto un 25% nos propone una pequeña reducción, oscilando de los 452.201 millones de euros previstos para el 2013 a los 460.006 millones para el 2016. Y los Ingresos, aumentando paulatinamente (es decir, extrayéndoselos a los contribuyentes poco a poco), desde los 385.948 millones a los 429.490 millones de 2016. Recibió una Deuda de 736.468 millones de euros y entregará en 2016 una 1,12 billones de euros. ¿A esto llamamos plan de estabilidad? ¿Llama estabilidad a pagar de 2012 a 2016 unos 148.400 millones de euros de gastos financieros? ¿De esta forma piensa poner dinero en los bolsillos de los contribuyentes para que aumenten su consumo? Y además, presiona más a las empresas y familias al captar el poco dinero que queda liberado del desapalancamiento (disminuir los activos o capitalizar) que impone Balisilea III a las entidades financieras, yendo a parar al agujero negro de las Administraciones Públicas, a financiar su déficit creciente.

Cuando se habla de reducir Gasto, muchos se asustan. No hablamos de dejar de gastar en prestaciones básicas, hablamos de gestionar bien los recursos escasos que los contribuyentes ponen en manos de los administradores públicos, de reducir ineficiencias, de reducir cargos sin sentido (la mayoría de corte político), de prestar servicios de calidad homologables y que pasen evaluaciones continuas… hay que poner freno al gasto improductivo, al gasto del boato, al gasto para captar votos cautivos, al gasto para captar el voto del subsidiado,…

Pero la gran partida de Gasto a reducir es el gasto de “la casta política, el de su mantenimiento cuando ocupan cargos sin sentido (ej. en Andalucía, delegado del vicepresidente ¡toma ya!, uno por provincia). Esta es la lacra de nuestro sistema y el Sr. Rajoy no quiere acometerla, le da susto, no se siente el líder capaz de acometerla. Pues el susto está ahí, dentro de 4 años estaremos en peor situación, con mayor Deuda Pública, con una extracción de impuestos superior y manteniendo una administración elefantiásica. Algunos piensan que es sólo cuestión de las Comunidades Autónomas y del Estado, pero la reducción empieza desde abajo, desde los Ayuntamientos que parecen estados o reinos y donde se gasta hasta el límite (hasta el déficit “cero”), pero ¿quién paga los 41.967 millones de deuda?. Los Ayuntamientos tienen que reducir sus Gastos ¡YA!, basta de boato, de fiestas que sólo sirven para alegrar unos instantes la vida, pero que no dan trabajo, no producen trabajo a largo plazo.

Muchos ayuntamientos tenían que aprender del Ayuntamiento de Torrelodones y sus gobernantes (plataforma de ciudadanos) sobre cómo bajar los Gastos Municipales (aquí), una herencia que les dejó el PP en el municipio.

El Sr. Rajoy, y su mayoría absoluta, ya han perdido un tiempo precioso para acometer medidas que de verdad ayuden a salir de la crisis. Hasta ahora, salvo la recapitalización bancaria necesaria para que el crédito circule, todo han sido parches. Mariano, ¿qué esperas para cerrar las Diputaciones y el Senado? ¿No hay bastantes Diputados para realizar ellos sólos la labor legislativa, sino que además necesitan ayuda de los Senadores?

Pero quizá Rajoy no quiera liderar el cambio, parece que quiere que el cambio se produzca desde un Gobierno de Concentración Nacional… tiene pinta de eso, no es capaz.

Por último, le propongo: baje los impuestos, baje el gasto, deje dinero en poder de los contribuyentes, restablezca la separación de poderes, corte de raíz al corrupto (que desaparezca, sea quien sea), dote de medios a los tribunales de justicia y órganos fiscalizadores, impulse una educación de calidad y motor de innovación, promueva la libertad empresarial, promueva la libre competencia, fomente la innovación y las inversión en nuevas tecnologías, acabe con las subvenciones que entorpecen la formación de precios, equipare las prebendas del cargo público al ciudadano de pié, dé garantías jurídicas a la libre contratación entre las partes, introduzca la competencia en los servicios que presta la Administración,… Esto está en su mano.

Sr. Rajoy, podrá pasar a la historia como un gran estadista, o bien pasar como un político mediocre. La decisión es suya, pero nos afecta a todos y a las generaciones futuras.

Mariano, no se puede negar…¡somos campeones!

Así es. Hasta el 19-04-2013 encabezamos según Eurostat la lista de campeones del Déficit en la Zona EU. Ya no es sólo en deportes de equipo, también nuestros equipos económicos saben cómo se llega al pódium.

Aquí tenéis la imagen de resumen:

Cada uno que haga sus conjeturas y que se ponga en el “pellejo” de los malvados países del norte. Pero aquí no acaba el campeonato, esperamos especialmente a Francia.

España gastó en 2012 un 29,2% más que ingresó

España gastó en 2012 un 29,2% más que ingresó (PDE). Sin los planes de ayuda al sistema financiero el resultado hubiese sido de un exceso de gasto del 10,4% sobre ingresos, un déficit de 73.772,7 millones de euros. No nos equivoquemos, la recapitalización de las entidades financieras con problemas es Déficit PDE, es Deuda PDE, sólo que no se tendrá en cuenta para los objetivos de déficit comprometidos con Bruselas.



Desde el 2008, en el que nuestra producción (PIB) alcanzó su nivel máximo, España no crece. Las mejores estimaciones predicen que los 1,08 billones de euros de PIB se alcanzarán en 2015.

Sin embargo, el nivel promedio de Gastos No Financieros sobre PIB de nuestra Administración no dejó de crecer entre 2009 y 2012, con una media del 46,2%, muy por encima del promedio de 1999 a 2008 que fue del 39,1%. En términos monetarios pasamos de los 412.963 millones de euros de 2007 a los 493.660 del 2012 (incluido la ayuda al sistema financiero).(*)

Así que destinar anualmente unos 60.000 millones extras de gasto no sé exactamente dónde nos ha llevado, pues estamos a la cabeza de los países desarrollados en tasas de desempleo y nuestro PIB se encuentra estancado. Y puede que no tenga otra explicación mas que una gran parte no se ha destinado a la economía productiva, sino que se destinó al mantenimiento de estructuras productivas obsoletas, al mantenimiento de empresas inviables, a la inversión en boato, al mantenimiento y “engorde” de una Administración y estructura política que no podemos pagar,… y todo gracias a la ilusión del crédito fácil y barato. ¡Hay que poner pié en tierra! ¡Hay que poner límites!

Por otro lado, los Ingresos No Financieros no han acompañado esta política de Gasto creciente, y por tanto éstos tuvieron que ser financiados con dinero de otros “no contribuyentes”. El nivel máximo de Ingresos de nuestra Administración se alcanzó en 2007 con 433.209 millones de euros (41,1% s/PIB), con un promedio de 2008 a 2012 de 383.090 millones de euros frente al de Gastos de 478.989 millones. El diferencial promedio entre Ingresos y Gastos para este período fue de 95.899 millones de euros, se gastó de media anual un 25% más que se ingresó.


Este diferencial tan importante entre Ingresos y Gastos hizo que nuestra Deuda Pública PDE pasase de los 382.307 millones de euros de finales de 2007 a los 884.416 millones del 2.012, y con perspectiva de seguir aumentando hasta el 97,7% en el 2.015.

Si a nuestros acreedores, a los que invierten en nuestra Deuda, queremos decirles que España es hoy más solvente que en el 2.007 lo tenemos francamente difícil. Hablar de mayor solvencia cuando está estancado el PIB corriente y por tanto su capacidad de producir ingresos, cuando los Ingresos de hoy respecto 2007 son un 11,8% inferiores y los Gastos un 19,5% superiores (excluida la atención al sistema financiero sería -10,4%) se antoja difícil, sino fuera por la ayuda que venimos recibiendo indirectamente desde el BCE con sus manguerazos de liquidez al sistema financiero y de otros Bancos Centrales (EE.UU., Japón,…). Prueba de ello, es que conforme aumentó la Deuda no aumentó la tasa media de financiación de nuestro país (hoy sobre el 3,7%), encontrándonos actualmente en una tasa inferior a su promedio histórico.

No nos engañemos. Ningún país se puede catalogar de solvente cuando gasta un 25% más que ingresa, cuando depende de la refinanciación y ampliación continua de su Deuda, y no sólo en un año puntualmente, sino que es la media de los últimos 5 años. Tampoco ayuda a cambiar el sesgo de la solvencia el decir que durante los próximos 3 años seguirás gastando un 14,4% de media más que ingreses (mis estimaciones, en espera de los Objetivos de Estabilidad Presupuestaria que el Gobierno envíe a Bruselas).

Si pensáis que el resto de países de la Zona EU, con la misma moneda común, están conformes con que el BCE indirectamente siga asumiendo riesgos de países de la periferia (básicamente del SUR) por los déficit sucesivos que vienen produciendo con su política fiscal, estamos totalmente equivocados. Muchos de estos países, básicamente los del Norte, tomaron una decisión hace tiempo, vieron que era inviable mantener el estado de bienestar exclusivamente con la recaudación de impuestos que tenían y actuaron, actuaron con visión de largo plazo para dotar de estabilidad el sistema, introdujeron el pago por servicios, la libre competencia en el sistema de servicios públicos, la evaluación continua de resultados, etc… Así que no pensemos que cuando un finlandés o un alemán pagan cierta cantidad por ir a su médico, estén conformes en permitir que el BCE financie nuestro sistema público de salud, cuando tenemos un sistema que hace que gastemos un 25% más que ingresamos.

Si observáis las imágenes anteriores, deduciréis que realmente el Gasto excluido financieros e inversión (digamos Gasto de Funcionamiento) no ha llegado a reducirse jamás desde 2007. Los Gastos de Funcionamiento en el 2007 ascendieron a 353.436 millones de euros y en el 2012 a 442.346 millones (excluida ayuda a bancos, a 404.502 millones), y todo gracias al enorme peso que actualmente tienen el gasto en prestaciones por desempleo y pensiones. Podemos recortar sueldos públicos, podemos recortar en sanidad, en ejercito, en justicia,… todo lo absorbe las altas tasas de desempleo. Y siempre me hago esta pregunta ¿Qué es mejor pagar prestaciones de desempleo o pagar los salarios de empresas públicas inviables, de la “casta política” incrustada en la Administración, de funcionarios trabajando a medio gas,…?

Como observaréis por mi relato, hacer se ha hecho poco en cuanto a la raíz del gasto, se han tomado medidas de pura cosmética, patadas adelante en espera de que otros países tiren de nuestro carro, cuando de nuestro carro sólo debemos de tirar nosotros que somos los que disfrutamos de sus prestaciones.

Diría, finalmente, que nuestra Administración – y por ende los servicios que nos presta – lleva viviendo muchos años del crédito exterior (no de los impuestos de los contribuyentes), del dinero de otros y ya es hora que el Gobierno de turno lo explique fuerte y claro, que nos deje ya de contar cuentos y que no dé más patadas adelante, pues lo que se pone en riesgo primero es la pensión de los que hoy estamos en edad madura y el futuro de los que vienen detrás nuestra. Si nuestro sistema no es capaz de financiar el estado actual de prestaciones, asumámoslo, o paguémosla con nuestros impuestos o con pagos por servicio, no hay otra.

De esta crisis no vamos a salir mañana, posiblemente no tengamos unos presupuestos equilibrados – es decir, que no sigan acumulando deuda – hasta 2018. Mientras tanto, desde 2008 a 2018 habremos consumido en gastos financieros unos 370.000 millones de euros, cantidad que podría haber sido muy inferior si se hubiesen tomado las medidas adecuadas y en parte utilizados en fomentar el crecimiento. Hemos optado por el camino fácil, menos doloroso a corto, pero largo en el tiempo.

Cortar de raíz un 14,4% al Gasto excedentario que tendremos a 3 años vista de media no es fácil. Ahora, quitar de un plumazo las empresas zombies vinculadas a la Administración, las Subvenciones que no hacen más que distorsionar la formación de los precios y parte del aparato político, es fácil, y de hoy para mañana. Aumentará el desempleo pero al sistema le costará menos su mantenimiento, disminuirá el consumo interno,… pero sentará las bases de la recuperación, disminuirá las tasas de interés, la liquidez empezará a llegar a las familias y empresas (hoy las acapara la Administración),… empezaremos a crecer. Cuanto más tardemos en asumir nuestra situación peor será y mostraremos nuestra verdadera insolidaridad para con nuestros futuros descendientes, ya que tendrán que redoblar sus esfuerzos para mantenernos. Mantener nuestro estado de bienestar actual es cercenar el bienestar de nuestros descendientes. ¡Esto es insolidaridad!

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Puede ser de interés:
- Manifiesto sobre el Gasto Público
- Aumentar Deuda no asegura crecimiento sostenible a largo plazo
- España y su plan de negocio: Evolución de los Gastos


(*) Fuente: Eurostat. Datos publicados el 19-04-2013. Nuestra Administración no los hará públicos hasta el día 30 según el calendario previsto, o antes en la presentación de sus Objetivos de Estabilidad Presupuestaria para los próximos 3 años.
Las cifras expresadas sobre Inversión e Intereses y Saldo Primario son aún provisionales (mis estimaciones).

Francisco Fernández Reguero.