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Sr. Rajoy, estoy en desacuerdo con su planteamiento de estabilidad


Todavía me quedaban ciertas esperanzas de que Rajoy iría a coger el toro por los cuernos, pero a la primera señal de debilidad de sus compañeros de la Zona Euro – al ver las cifras de desempleo – aprovecha no para consolidar una rebaja de impuestos que libere efectivo en los bolsillos de empresas y familias, sino en seguir extrayendo efectivo con nuevos aumentos de impuestos. En lugar de gestionar una rebaja del gasto que se muestra insostenible a largo plazo, más impuestos para financiarlo.

Recibió una herencia terrible en 2011, pero a la que también contribuyó desde las Administraciones que gestionaba, en el ámbito local o en las comunidades autónomas donde gobernaba. ¡Ya está bien de seguir quejándose!

En esta imagen tenéis los Objetivos de Estabilidad planteados por nuestro Gobierno para el período de 2013-2106, deberías reflexionar sobre los datos que aporta:


Recibió un país con un Gasto situado en los 480.111 millones de euros (un 26,45% superior a sus ingresos), unos Ingresos de 379.671 millones y una Deuda PDE de 736.468 millones (69,3% s/ PIB y 1.9x los ingresos).

También recibió un sistema financiero “tocado, especialmente la parte gestionada desde el ámbito político (por todos los partidos políticos y las fuerzas vivas) como eran las Cajas de Ahorros a las que ha tenido que recapitalizar con ayuda de todos los contribuyentes, mientras otras entidades fueron capeando el temporal a costa de sus sufridos accionistas. Desde luego, no habríamos llegado a esta situación si el Banco de España y sus cargos políticos (de ambos partidos) al frente hubiesen hecho bien los deberes, no dejando que las entidades bajo su control asumieran más riesgos de los que eran prudentemente aconsejables. Pero había que dejar que la alegría fluyese, que las familias vivieran en una orgía infinita de crédito que alimentó la burbuja inmobiliaria, hasta que explotó. Esta burbuja alimentó no a un sector productivo, de alta tecnología, vanguardista que nos haría liderar un segmento internacional de mercado y nos convertiría en una potencia exportara, sino a la producción de viviendas, un sector de corta vida y altas necesidades de mano de obra… pero, se acabó la vivienda, se acabó el trabajo.

A su vez, el ladrillo nubló la visión de nuestros políticos y sus fuerzas vivas (empresarios y sindicatos) que le acompañaban tolerando subidas de salarios por encima de los niveles de productividad de las empresas, lo que al final propició la deslocalización de nuestro tejido industrial. España parece que hoy sólo tiene sólo una industria, el SOL, y no creo que con esta seamos capaces de alimentarnos en el futuro.

Ahora, en lugar que disminuir el Gasto un 25% nos propone una pequeña reducción, oscilando de los 452.201 millones de euros previstos para el 2013 a los 460.006 millones para el 2016. Y los Ingresos, aumentando paulatinamente (es decir, extrayéndoselos a los contribuyentes poco a poco), desde los 385.948 millones a los 429.490 millones de 2016. Recibió una Deuda de 736.468 millones de euros y entregará en 2016 una 1,12 billones de euros. ¿A esto llamamos plan de estabilidad? ¿Llama estabilidad a pagar de 2012 a 2016 unos 148.400 millones de euros de gastos financieros? ¿De esta forma piensa poner dinero en los bolsillos de los contribuyentes para que aumenten su consumo? Y además, presiona más a las empresas y familias al captar el poco dinero que queda liberado del desapalancamiento (disminuir los activos o capitalizar) que impone Balisilea III a las entidades financieras, yendo a parar al agujero negro de las Administraciones Públicas, a financiar su déficit creciente.

Cuando se habla de reducir Gasto, muchos se asustan. No hablamos de dejar de gastar en prestaciones básicas, hablamos de gestionar bien los recursos escasos que los contribuyentes ponen en manos de los administradores públicos, de reducir ineficiencias, de reducir cargos sin sentido (la mayoría de corte político), de prestar servicios de calidad homologables y que pasen evaluaciones continuas… hay que poner freno al gasto improductivo, al gasto del boato, al gasto para captar votos cautivos, al gasto para captar el voto del subsidiado,…

Pero la gran partida de Gasto a reducir es el gasto de “la casta política, el de su mantenimiento cuando ocupan cargos sin sentido (ej. en Andalucía, delegado del vicepresidente ¡toma ya!, uno por provincia). Esta es la lacra de nuestro sistema y el Sr. Rajoy no quiere acometerla, le da susto, no se siente el líder capaz de acometerla. Pues el susto está ahí, dentro de 4 años estaremos en peor situación, con mayor Deuda Pública, con una extracción de impuestos superior y manteniendo una administración elefantiásica. Algunos piensan que es sólo cuestión de las Comunidades Autónomas y del Estado, pero la reducción empieza desde abajo, desde los Ayuntamientos que parecen estados o reinos y donde se gasta hasta el límite (hasta el déficit “cero”), pero ¿quién paga los 41.967 millones de deuda?. Los Ayuntamientos tienen que reducir sus Gastos ¡YA!, basta de boato, de fiestas que sólo sirven para alegrar unos instantes la vida, pero que no dan trabajo, no producen trabajo a largo plazo.

Muchos ayuntamientos tenían que aprender del Ayuntamiento de Torrelodones y sus gobernantes (plataforma de ciudadanos) sobre cómo bajar los Gastos Municipales (aquí), una herencia que les dejó el PP en el municipio.

El Sr. Rajoy, y su mayoría absoluta, ya han perdido un tiempo precioso para acometer medidas que de verdad ayuden a salir de la crisis. Hasta ahora, salvo la recapitalización bancaria necesaria para que el crédito circule, todo han sido parches. Mariano, ¿qué esperas para cerrar las Diputaciones y el Senado? ¿No hay bastantes Diputados para realizar ellos sólos la labor legislativa, sino que además necesitan ayuda de los Senadores?

Pero quizá Rajoy no quiera liderar el cambio, parece que quiere que el cambio se produzca desde un Gobierno de Concentración Nacional… tiene pinta de eso, no es capaz.

Por último, le propongo: baje los impuestos, baje el gasto, deje dinero en poder de los contribuyentes, restablezca la separación de poderes, corte de raíz al corrupto (que desaparezca, sea quien sea), dote de medios a los tribunales de justicia y órganos fiscalizadores, impulse una educación de calidad y motor de innovación, promueva la libertad empresarial, promueva la libre competencia, fomente la innovación y las inversión en nuevas tecnologías, acabe con las subvenciones que entorpecen la formación de precios, equipare las prebendas del cargo público al ciudadano de pié, dé garantías jurídicas a la libre contratación entre las partes, introduzca la competencia en los servicios que presta la Administración,… Esto está en su mano.

Sr. Rajoy, podrá pasar a la historia como un gran estadista, o bien pasar como un político mediocre. La decisión es suya, pero nos afecta a todos y a las generaciones futuras.

España gastó en 2012 un 29,2% más que ingresó

España gastó en 2012 un 29,2% más que ingresó (PDE). Sin los planes de ayuda al sistema financiero el resultado hubiese sido de un exceso de gasto del 10,4% sobre ingresos, un déficit de 73.772,7 millones de euros. No nos equivoquemos, la recapitalización de las entidades financieras con problemas es Déficit PDE, es Deuda PDE, sólo que no se tendrá en cuenta para los objetivos de déficit comprometidos con Bruselas.



Desde el 2008, en el que nuestra producción (PIB) alcanzó su nivel máximo, España no crece. Las mejores estimaciones predicen que los 1,08 billones de euros de PIB se alcanzarán en 2015.

Sin embargo, el nivel promedio de Gastos No Financieros sobre PIB de nuestra Administración no dejó de crecer entre 2009 y 2012, con una media del 46,2%, muy por encima del promedio de 1999 a 2008 que fue del 39,1%. En términos monetarios pasamos de los 412.963 millones de euros de 2007 a los 493.660 del 2012 (incluido la ayuda al sistema financiero).(*)

Así que destinar anualmente unos 60.000 millones extras de gasto no sé exactamente dónde nos ha llevado, pues estamos a la cabeza de los países desarrollados en tasas de desempleo y nuestro PIB se encuentra estancado. Y puede que no tenga otra explicación mas que una gran parte no se ha destinado a la economía productiva, sino que se destinó al mantenimiento de estructuras productivas obsoletas, al mantenimiento de empresas inviables, a la inversión en boato, al mantenimiento y “engorde” de una Administración y estructura política que no podemos pagar,… y todo gracias a la ilusión del crédito fácil y barato. ¡Hay que poner pié en tierra! ¡Hay que poner límites!

Por otro lado, los Ingresos No Financieros no han acompañado esta política de Gasto creciente, y por tanto éstos tuvieron que ser financiados con dinero de otros “no contribuyentes”. El nivel máximo de Ingresos de nuestra Administración se alcanzó en 2007 con 433.209 millones de euros (41,1% s/PIB), con un promedio de 2008 a 2012 de 383.090 millones de euros frente al de Gastos de 478.989 millones. El diferencial promedio entre Ingresos y Gastos para este período fue de 95.899 millones de euros, se gastó de media anual un 25% más que se ingresó.


Este diferencial tan importante entre Ingresos y Gastos hizo que nuestra Deuda Pública PDE pasase de los 382.307 millones de euros de finales de 2007 a los 884.416 millones del 2.012, y con perspectiva de seguir aumentando hasta el 97,7% en el 2.015.

Si a nuestros acreedores, a los que invierten en nuestra Deuda, queremos decirles que España es hoy más solvente que en el 2.007 lo tenemos francamente difícil. Hablar de mayor solvencia cuando está estancado el PIB corriente y por tanto su capacidad de producir ingresos, cuando los Ingresos de hoy respecto 2007 son un 11,8% inferiores y los Gastos un 19,5% superiores (excluida la atención al sistema financiero sería -10,4%) se antoja difícil, sino fuera por la ayuda que venimos recibiendo indirectamente desde el BCE con sus manguerazos de liquidez al sistema financiero y de otros Bancos Centrales (EE.UU., Japón,…). Prueba de ello, es que conforme aumentó la Deuda no aumentó la tasa media de financiación de nuestro país (hoy sobre el 3,7%), encontrándonos actualmente en una tasa inferior a su promedio histórico.

No nos engañemos. Ningún país se puede catalogar de solvente cuando gasta un 25% más que ingresa, cuando depende de la refinanciación y ampliación continua de su Deuda, y no sólo en un año puntualmente, sino que es la media de los últimos 5 años. Tampoco ayuda a cambiar el sesgo de la solvencia el decir que durante los próximos 3 años seguirás gastando un 14,4% de media más que ingreses (mis estimaciones, en espera de los Objetivos de Estabilidad Presupuestaria que el Gobierno envíe a Bruselas).

Si pensáis que el resto de países de la Zona EU, con la misma moneda común, están conformes con que el BCE indirectamente siga asumiendo riesgos de países de la periferia (básicamente del SUR) por los déficit sucesivos que vienen produciendo con su política fiscal, estamos totalmente equivocados. Muchos de estos países, básicamente los del Norte, tomaron una decisión hace tiempo, vieron que era inviable mantener el estado de bienestar exclusivamente con la recaudación de impuestos que tenían y actuaron, actuaron con visión de largo plazo para dotar de estabilidad el sistema, introdujeron el pago por servicios, la libre competencia en el sistema de servicios públicos, la evaluación continua de resultados, etc… Así que no pensemos que cuando un finlandés o un alemán pagan cierta cantidad por ir a su médico, estén conformes en permitir que el BCE financie nuestro sistema público de salud, cuando tenemos un sistema que hace que gastemos un 25% más que ingresamos.

Si observáis las imágenes anteriores, deduciréis que realmente el Gasto excluido financieros e inversión (digamos Gasto de Funcionamiento) no ha llegado a reducirse jamás desde 2007. Los Gastos de Funcionamiento en el 2007 ascendieron a 353.436 millones de euros y en el 2012 a 442.346 millones (excluida ayuda a bancos, a 404.502 millones), y todo gracias al enorme peso que actualmente tienen el gasto en prestaciones por desempleo y pensiones. Podemos recortar sueldos públicos, podemos recortar en sanidad, en ejercito, en justicia,… todo lo absorbe las altas tasas de desempleo. Y siempre me hago esta pregunta ¿Qué es mejor pagar prestaciones de desempleo o pagar los salarios de empresas públicas inviables, de la “casta política” incrustada en la Administración, de funcionarios trabajando a medio gas,…?

Como observaréis por mi relato, hacer se ha hecho poco en cuanto a la raíz del gasto, se han tomado medidas de pura cosmética, patadas adelante en espera de que otros países tiren de nuestro carro, cuando de nuestro carro sólo debemos de tirar nosotros que somos los que disfrutamos de sus prestaciones.

Diría, finalmente, que nuestra Administración – y por ende los servicios que nos presta – lleva viviendo muchos años del crédito exterior (no de los impuestos de los contribuyentes), del dinero de otros y ya es hora que el Gobierno de turno lo explique fuerte y claro, que nos deje ya de contar cuentos y que no dé más patadas adelante, pues lo que se pone en riesgo primero es la pensión de los que hoy estamos en edad madura y el futuro de los que vienen detrás nuestra. Si nuestro sistema no es capaz de financiar el estado actual de prestaciones, asumámoslo, o paguémosla con nuestros impuestos o con pagos por servicio, no hay otra.

De esta crisis no vamos a salir mañana, posiblemente no tengamos unos presupuestos equilibrados – es decir, que no sigan acumulando deuda – hasta 2018. Mientras tanto, desde 2008 a 2018 habremos consumido en gastos financieros unos 370.000 millones de euros, cantidad que podría haber sido muy inferior si se hubiesen tomado las medidas adecuadas y en parte utilizados en fomentar el crecimiento. Hemos optado por el camino fácil, menos doloroso a corto, pero largo en el tiempo.

Cortar de raíz un 14,4% al Gasto excedentario que tendremos a 3 años vista de media no es fácil. Ahora, quitar de un plumazo las empresas zombies vinculadas a la Administración, las Subvenciones que no hacen más que distorsionar la formación de los precios y parte del aparato político, es fácil, y de hoy para mañana. Aumentará el desempleo pero al sistema le costará menos su mantenimiento, disminuirá el consumo interno,… pero sentará las bases de la recuperación, disminuirá las tasas de interés, la liquidez empezará a llegar a las familias y empresas (hoy las acapara la Administración),… empezaremos a crecer. Cuanto más tardemos en asumir nuestra situación peor será y mostraremos nuestra verdadera insolidaridad para con nuestros futuros descendientes, ya que tendrán que redoblar sus esfuerzos para mantenernos. Mantener nuestro estado de bienestar actual es cercenar el bienestar de nuestros descendientes. ¡Esto es insolidaridad!

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Puede ser de interés:
- Manifiesto sobre el Gasto Público
- Aumentar Deuda no asegura crecimiento sostenible a largo plazo
- España y su plan de negocio: Evolución de los Gastos


(*) Fuente: Eurostat. Datos publicados el 19-04-2013. Nuestra Administración no los hará públicos hasta el día 30 según el calendario previsto, o antes en la presentación de sus Objetivos de Estabilidad Presupuestaria para los próximos 3 años.
Las cifras expresadas sobre Inversión e Intereses y Saldo Primario son aún provisionales (mis estimaciones).

Francisco Fernández Reguero.

La Deuda de nuestros mayores ayuntamientos

Fuente Wikipedia: Ayuntamiento de Málaga

El día 15 de marzo nuestro Banco de España publicó los datos sobre la Deuda de las Administraciones Públicas. Expresar como dato más significativo que la Deuda Pública Consolidada (PDE, la que tiene en cuenta Bruselas) del conjunto de AA.PP. alcanzó los 884.416 millones de euros (84,13% s/PIB), pero si añadimos las partidas no incluidas según el PDE (protocolo de déficit excesivo) estaremos muy próximos a 1,1 billones de euros. Pues son al menos estos 1,1 billones los que hay que ir renovando en estos próximos años en el mercado de deuda a su vencimiento, y poco lo que podremos amortizar, a la luz de los déficits decrecientes en los que seguirán incurriendo nuestras Administraciones Públicas.

Hoy no voy a hablar de la Deuda del conjunto de nuestras Administraciones Públicas, sino que me centraré en la Deuda de los Ayuntamientos con más de 500.000 habitantes ( Barcelona, Madrid, Málaga, Sevilla, Valencia y Zaragoza) y más en concreto en mi ciudad de adopción, Málaga. El conjunto de estos ayuntamientos tienen una Deuda al cierre de ejercicio de 2012 de 11.699 millones de euros, destacando Madrid que absorbe el 63,5% de la misma. También es de reseñar, el descenso del endeudamiento de Barcelona, aunque los datos que aporto no reflejan bien el saneamiento que se llevaba a cabo cuando al 3er.trimestre de 2010 su deuda era ya de 794 millones, pasando en el 4ºT del mismo año a 1.202 millones…algo tuvieron que asumir y cargar a las espaldas de sus ciudadanos.

Si nos centramos en la Deuda por habitante, ya aparece en todo su esplendor la carga tributaria no asumida aún por los habitantes de cada municipio, pero que tarde o temprano tendrán que asumir.

Da igual qué partido ha estado gobernando en cada ciudad, lo cierto es que parece que en los políticos de ámbito local tampoco la buena administración es una de sus mejores virtudes. En plena burbuja inmobiliaria y hasta su estallido las deudas fueron crecientes (salvo Barcelona), y a partir del estallido de la burbuja crecieron con más fuerza aún (ver aquí detalle BdE).

¿Por qué nuestros políticos no se dedican a administrar correctamente los fondos que los contribuyentes ponen en sus manos? Pensad, además, que la presión tributaria local desde el estallido de la burbuja ha sido creciente sobre la ciudadanía, con lo que la Deuda creciente que a fin de cuentas expresa una acumulación de déficits presupuestarios no es más que pura ineficacia en la gestión y recorte de los ingresos disponibles de la ciudadanía. ¿Cómo va a aumentar el consumo y la inversión privada si nuestra Administración es un “agujero negro” insaciable? A los ciudadanos les rasca el bolsillo con mayores impuestos y el poco crédito que fluye en el sistema lo acapara para cubrir sus vencimientos corrientes de deuda y nuevos déficits. ¡Esto hay que cortarlo de raíz!.

Y ahora me centraré en Málaga, gobernado por el PP desde el 28-05-1995.

Durante los últimos 11 años la deuda no ha dejado de crecer, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria y sus ingresos fáciles y después también, sólo en 2012 parece que ésta ha disminuido 7 millones de euros. Actualmente, cada malagueño debe en impuestos diferidos por el principal de la deuda 1.317 euros, casi 144 euros más de lo que ingresa de media en las arcas municipales anualmente (ver aquí y aquí). Os recuerdo que los ingresos provenientes de las operaciones corrientes (impuestos, tasas, transferencias e ingresos patrimoniales) son de aproximadamente unos 660 millones de euros y que la deuda es de 748 millones. Queda claro, los malagueños debemos por la gestión cedida de la administración municipal a nuestros políticos más que los ingresos corrientes que es capaz de extraernos en un año.

Pues, pienso, que así no puede continuar la administración local de lo público, de lo que es de todos, y a la que contribuimos todos en función de nuestras rentas y uso que hacemos de sus servicios. Me gustaría que pronto, más que tarde, nuestros ayuntamientos:
  • Fuesen gestionados por personas cualificadas en el ámbito de la administración pública, cual gerentes o directores, a los que el ciudadano pueda exigir responsabilidad por su impericia o negligencia. No son cargos políticos y pueden perdurar en su cargo independientemente del color político en el poder, son sólo buenos administradores.
  • Que nuestros políticos municipales electos participaran como consejeros simplemente, cual consejo de administración en la empresa, sólo tomando decisiones importantes y que afectan al largo plazo en la gestión de los recursos, y controlando que se realiza una leal y correcta administración.
  • Que nuestros políticos municipales dejen de recibir prebendas, sueldos y mamandurrias varias por el simple hecho de ser cargo electo, y sólo tengan una compensación económica por sus asistencia a los Plenos o consejos de administración.
  • Que nuestro Alcalde sea el representante de la ciudad o el embajador en los actos públicos que requieran su presencia.
Además, añadiría que decisiones de inversión relevantes (tipo gerencia de urbanismo en Málaga o Tabacalera o …) tuviesen que pasar por una consulta popular, ya que el endeudamiento que provoca es de difícil digestión y conlleva la hipoteca de futuros ingresos de contribuyentes al no poder propiciar descensos en la exacción de impuestos y tasas.

Y es que, qué queréis que os diga… la Administración, su gasto excesivo y sin control, es el mayor ataque que sufren nuestros bolsillos ¡¡¡eso sí son recortes y no los que está sufriendo la casta política!!!

Hasta pronto.
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Puede ser de interés la lectura del Manifiesto sobre el Gasto Público


Francisco Fernández Reguero.

Mutualizar Deuda en la Unión Europea ¿Quién le pone el cascabel al gato?



La Deuda Pública PDE de la Zona EU-17 en 2011 era de 8,2 billones de euros (87,27% s/PIB y 1,92x los Ingresos). Los expertos dicen que la Deuda se vuelve insostenible cuando supera el 60% del PIB. Afrontemos como europeos su pago, mutualicemos el exceso de insostenibilidad, busquemos medios para atender los servicios de la Deuda. Bajarán las tensiones en los mercados y el crecimiento renacerá.




Un poco de historia económica.

En la prehistoria no existían las monedas. El comercio se realizaba en base al trueque, se intercambiaban animales por fruta, o animales por labranza. Se intercambiaban bienes y servicios por otros bienes o servicios. Algunos bienes eran voluminosos y difíciles de transportar por lo que el trueque planteaba algunos problemas “logísticos”. Entonces, se dieron cuenta de que había materiales escasos y fáciles de transportar, de modo que se constituyeron en una especie de monedas de intercambio. Entre ellas destacaron los minerales como el oro o la plata, además de fáciles de transportar y almacenar, también se fraccionaban con facilidad. Nacía la moneda para comerciar, y los precios se empezaron a establecer en fracciones de plata u oro.


La riqueza se generaba por la acumulación de estos bienes. Inicialmente, era más rico quien más sal tenía acumulada, o más camellos poseía para el trueque. Posteriormente, el más rico era el que más monedas de oro y plata tenía acumuladas, tenía mayor poder para comerciar.

Los gobiernos, los nobles de la época, recaudaban sus impuestos en oro y plata en bruto. Luego, se dieron cuenta que podían fraccionar estos minerales y empezaron a acuñar moneda. De esta forma, los gobiernos podían pagar a sus tropas de soldados que guerreaban por doquier, y también pagar los bienes y servicios que necesitan para gobernar. Otra forma de acumular riqueza por los gobiernos era asaltar a sus vecinos y robarles sus pertenencias de oro, plata, cobre,… piedras preciosas,… Los romanos destacaron en este papel de creación de moneda y la extendieron por todos sus dominios.

Recordar que acumulación de riqueza fue también la conquista de América, el descubrimiento de América, y la “exportación” que conllevó de oro hacia España, además de otros bienes. También pretendía la acumulación de riqueza, el saqueo de los barcos españoles por parte de los piratas ingleses financiados por sus monarcas.

Acumulación de riqueza por los gobiernos también fue el cambio de las monedas y lingotes de oro en poder de los ciudadanos a los que se les entregaba papel moneda. Aquí los norteamericanos fueron los pioneros y los más hábiles. Desde 1933 el gobierno norteamericano forzó el cambio de oro por papel moneda, con convertibilidad en oro en los Bancos de la Reserva Federal si alguien lo deseaba, hasta que en 1945 dejó de ofrecer la convertibilidad. Se había propiciado el cambio (rapiña más bien) y el gobierno se había apoderado de la riqueza de los ciudadanos, aunque éstos tampoco la habían perdido al poder comerciar con este papel moneda.

Con este oro en su poder los gobiernos podían comerciar entre ellos, y sus ciudadanos también. Había convertibilidad por oro para papel moneda si querías comerciar con el exterior. Pero el desequilibrio de intercambio de bienes y servicios existente entre unos países y otros propició que algunos “perdiesen” todas sus reservas de oro. Finalizada la 2ª Guerra Mundial y con la reconstrucción, había países muy manufactureros (EE.UU) que exportaban y otros que importaban y estaban en precario. Como querían seguir comerciando y no disponían del metal precioso, se plantearon el abandono del patrón oro y que fuera el mercado el que marcase el valor de su moneda. A partir de aquí, los bancos centrales empezaron a imprimir papel moneda a petición de sus gobiernos. A mayor impresión de papel moneda, menor valor de intercambio. Así que unas monedas se devaluaban respecto de otras que se revaluaban.

A medida que un país imprimía más papel moneda para financiar sus gastos, para pagar los servicios y productos que adquiría, inyectaba riqueza a sus ciudadanos, lo que potenciaba la demanda de productos sobre la oferta. Esto producía una elevación de los precios de los productos, producía inflación.

De esta forma pasamos de acumular riqueza con la sal, los camellos,… a la plata, el oro y al papel moneda. Acumular oro sólo era posible extrayéndolo de las minas, robándoselo a los países vecinos o desposeyendo a sus ciudadanos. Pronto se dieron cuenta los gobiernos que crear riqueza era más fácil poniendo en marcha la imprenta de su banco central.

Abandonado el patrón oro por todos los países, sin respaldo de activo que para endeudarse, los países iniciaron… una huida hacia adelante para seguir gastando por encima de sus capacidades recaudatorias. Conocidos los efectos que producía una inflación desbocada en la ciudadanía, la pobreza hacia dónde los llevaba, empezaron a proliferar las emisiones de Deuda… aunque emisiones de Deuda ya existían desde hace bastantes años ¿quién financió el descubrimiento de América por Colón? ¿Y las guerras…? Y ya éstas sin respaldo de activo, con la esperanza de “rapiñar” las riquezas de los países conquistados.

Dejamos incompleto este breve relato histórico y vamos a situarnos en la situación de Deuda según PDE de la Zona Euro-17 (sólo los países con moneda euro) al cierre de ejercicio de 2011.¹ Intentaremos analizar dónde se encuentra hoy la riqueza.

El saldo de Deuda PDE de EU-17 alcanzaba la cifra de 8,2 billones de euros, el 87,27% de su PIB, y 1,92x el valor de sus Ingresos No Financieros. ¿Se puede pagar tamaña Deuda?
 

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La Deuda surge de los Déficit sucesivos que vienen acumulando año tras año estos países. Desde 1995 a 2011 todos los años finalizaron el ejercicio con Déficit No Financiero en el conjunto de sus Administraciones. Los Gastos fueron superiores a los Ingresos en 4 billones de euros, un 6,86% de los Ingresos. O lo que es equivalente, su Presupuesto de Gastos necesitó financiación externa del 6,42%. Desde 1995 a 2011 no todo fue crisis que para algunos lectores podría justificar un mayor Gasto y la asunción de mayor Deuda.

Si analizamos su Saldo Primario que excluye los intereses de la deuda del Saldo No Financiero (equivalente al flujo de caja libre en las empresas) vemos que el agregado de éste, de 1995 a 2011, fue positivo en 558.870 millones de euros (+0,96% s/Ingresos), insuficiente para el pago de intereses de 4,5 billones de euros (7,81% sobre Ingresos). En los últimos cuatro años la Zona EU-17 acumuló un déficit primario de 436.376 millones de euros (-2,12% s/Ingresos), aunque con un coste financiero inferior respecto a sus ingresos  (6,55%).

Algunos economistas piensan que aumentar el Gasto Público en épocas de crisis aunque conlleve Déficit, y a aumentar la Deuda Pública por tanto, produce un efecto multiplicador en el PIB. Como hicimos en el post “Aumentar Deuda no asegura crecimiento sostenible a largo plazo“, analicemos los resultados obtenidos en la Zona EU-17:

  • Desde el cierre de ejercicio de 1995 hasta el cierre de 2011, el aumento de Deuda fue de 4,2 billones de euros mientras el PIB aumentaba 3,83 billones de euros (se obtenía un multiplicador Deuda/PIB de 1,09x). Si analizamos los impulsos que la Deuda extra insuflaba al PIB de cada año, observaremos que su aportación era superior al impulso del PIB, siendo su saldo de -364.033 millones de euros.
  • Desde el cierre de ejercicio de 1995 hasta el cierre de 2006, el aumento de Deuda fue de 1,88 billones de euros mientras el PIB aumentaba 2,98 billones de euros (se obtenía un multiplicador Deuda/PIB de 0,62x). Si analizamos los impulsos que la Deuda extra insuflaba al PIB de cada año, observaremos que su aportación era inferior al impulso del PIB, siendo su saldo de +1.121.895,6 millones de euros (no hubo crisis en este período).
  • Desde el cierre de ejercicio de 2006 hasta el cierre de 2011, el aumento de Deuda fue de 2,33 billones de euros mientras el PIB aumentaba 0,84 billones de euros (se obtenía un multiplicador Deuda/PIB de 2,75x). Si analizamos los impulsos que la Deuda extra insuflaba al PIB de cada año, observaremos que su aportación era superior al impulso del PIB, siendo su saldo de -1.485.928 millones de euros.

¿Qué esfuerzo adicional de Gasto – de mayor Deuda – hubiese sido necesaria para mantener las tasas históricas de crecimiento anual de PIB del 3,33%?

No podemos concluir que “quemar Deuda” sea bueno en momentos de crisis, ni tan poco lo contrario ¿qué habría pasado entonces con el crecimiento del PIB? Lo que está claro es la que Deuda, el exceso de Gasto no puede ir a financiar gasto inútil e innecesario como ocurrió en los últimos cuatro años, sino que éste debe ir dirigido a proyectos que generen valor para el país. Improvisar de nuevo en la Zona EU-17 un plan de gasto, gastar por gastar, podría provocar ligeros crecimientos, ya que el consumo de familias y empresas se retrae ante la incertidumbre, y las Administraciones se dedican a drenar la liquidez de particulares para financiar el mayor Gasto, bien por exacción de nuevos impuestos o por acaparar lo público toda la financiación disponible en el sistema.

Fijemos nuestra atención en las Inversiones realizadas en la Zona EU-17, y si fue toda la Deuda realmente a financiar las mismas, lo que tendría cierto sentido empresarial:
  • De 1996 a 2011 la Inversión fue de 3,13 billones de euros, mientras la Deuda aumentó 4,2 billones de euros. Se gastó más de un billón en gasto corriente u otras partidas (España: Inversión 465.137 millones de euros, Deuda 441.262 millones)
  • De 2007 a 2011 la Inversión fue de 1,17 billones de euros, mientras la Deuda aumentó 2,33 billones de euros. Se gastó más de 1,2 billones de euros en gasto corriente u otras partidas (España: Inversión 202.710 millones de euros, Deuda 345.413 millones)
A la vista de lo expresado, y teniendo en cuenta que las inversiones realizadas no expresan cambios a signo positivo en los Saldos Primarios (flujos de caja libre) no podemos decir que en estos últimos cuatro años la inversión haya generado valor, y si no ha generado valor no está generando riqueza en la Administración Pública. Posiblemente, mucha de esta inversión no sea inversión productiva, sino inversión de “gastar por gastar”. Una cosa es generar actividad y otra cosa es generar riqueza.

Quemar Deuda, o Gastar más que se Ingresa en gasto improductivo, en las Administraciones Públicas puede aumentar en algunos casos la producción (el PIB), crear empleo puntualmente, movilizar el comercio y la industria, pero ésta no asegura la sostenibilidad de las Cuentas Públicas. Le puede ir muy bien a las empresas, o a las personas, pero si esto es a cambio de aumentar Deuda Pública ¿quién acabará pagándola?, o ¿seguirá aumentando ad infinitum? Creo que desde hace algún tiempo se está gestando la madre de todas las burbujas, la de la Deuda, y ésta cuando explote lo hará mal, podría acabar en una gran guerra.

La aportación que la Administración Española realiza a la consecución de estas cifras, queda expresada en:


De 1995 a 2011, los Gastos No Financieros fueron superiores a los Ingresos en 428.504 millones de euros (8,39% sobre Ingresos), siendo provocados entre 2007 y 2011 unos 344.380 (17,53% sobre Ingresos).

El Saldo Primario fue positivo hasta 2007, y es el impacto de los últimos cuatro años el que lo vuelve de signo muy negativo. Lo primero que tiene que corregir nuestra Administración es la vuelta a signo positivo del Saldo Primario.

    Los que venimos del mundo de la empresa cuando nos hablan de deuda, siempre se nos viene a la cabeza cuál es el activo que la respalda, qué patrimonio tiene, cuál es su coeficiente de apalancamiento, cuál su generación de caja excedentaria,… Mucho me temo que a la vista de los balances de las Administraciones Públicas podríamos llevarnos una desagradable sorpresa, pues tendríamos un balance donde su patrimonio neto es negativo, y no por un hecho puntual en un año, sino desde hace años. El shock que recibiríamos podría ser más fuerte aún, casi traumático, si revisáramos su Flujo Neto de las Actividades de Gestión o su Cuenta de Resultado Económico Patrimonial. Os dejo un ejemplo del Balance de nuestra Administración General del Estado de 2011 para que os situéis:

    Entonces, el valor patrimonial y su acumulación de riqueza (las reservas) en la Administración es algo intangible y difícil de medir. Tampoco existe un mercado de valores donde se fije diariamente el precio y donde poder comprar una porción de su gestión. Bueno, más que el valor de una Administración lo que se fija en el mercado es su precio (tasa de interés) y capacidad de endeudamiento ¿Es ésta la medida de su valor?


    Ante este imparable aumento de la Deuda Pública de todos los países, uno piensa ¿Cómo siguen obteniendo financiación? ¿Quién piensa que hay garantías de devolución? ¿Por qué confían los inversores en la Administración? No tengo respuesta, es el sistema. Los bancos centrales imprimen dinero para financiar a sus gobiernos, o ponen en circulación dinero para que los agentes del mercado los hagan llegar a las Administraciones a cambio de una prima,… Y esto se asemeja a un juego piramidal, pueden obtenerse altos rendimientos, pero en algún momento se rompe la cadena, y cataplán. El mercado de deuda pública funciona porque hay mucha liquidez insuflada en el sistema y multitud de inversores dispuestos a jugar, con la esperanza de que los gobiernos de turno siempre proveerán…

    Las empresas, las familias, cuando son serias y cumplidoras hacen frente a sus deudas. Unas veces negocian la refinanciación con sus inversores, otras ponen bienes a la venta para poder amortizar deuda, otras dan entrada en su capital a otras personas aunque pierdan parte de su propiedad. Pero le hacen frente, sino sabe que entrarán en concurso de acreedores y lo perderán todo. Esto no ocurre con la Administración. Pueden vender activos, pueden refinanciar (es lo que siempre hacen, refinanciar y ampliar deuda), pero no se pueden capitalizar. La Administración puede hacer default, dejar de pagar a sus acreedores, pero tardará años en conseguir que de nuevo los inversores confíen en ella. Si la Administración entre en default, arrastra a multitud de inversores, de fondos de inversión, de entidades financieras, de particulares, de empresas, etc… a tí y a mí.

    ¿Qué hacer cuando la Deuda se vuelve insostenible? Los que saben de esto, dicen que el límite superior de la sostenibilidad de la Deuda Pública está en el 60% sobre PIB y siempre que se  mantenga en unas tasas reales de financiación inferiores a las tasas de crecimiento del PIB.

    Una Administración seria, cumplidora de sus obligaciones, plantearía a sus acreedores un plan de financiación a largo plazo por el exceso de Deuda (por ej. amortización anua y a 20 años). Tendría que plantearse de dónde va a obtener los ingresos adicionales para afrontar el servicio de la deuda. Éstos podrían venir de algún impuesto especial que no penalice en exceso el consumo, y para esto nada mejor que un impuesto sobre el patrimonio. También, podría venir de los ahorros presupuestarios, pero podrían frenar el crecimiento y poner más en precario el estado de bienestar.

    Pensemos en la interrelación de las economías de la Zona EU-17, lo que se juegan entre ellas, lo que ocurra de malo en algún país afectará a los otros, y lo bueno también. Pensemos que ante el invite de la burbuja de Deuda y su insostenibilidad, todos los países se ponen de acuerdo y mutualizan el exceso de Deuda… tendría que existir verdadera solidaridad entre países.

    El exceso de Deuda Pública en 2011 es era del 27,27% del PIB, por valor de 2,56 billones de euros. Esta Deuda sería puesta en manos de BCE que debería gestionar su financiación, a través de los propios estados, a través de inversores privados, o emitiendo papel si fuese necesario (¡ojo! con las consecuencias). Hay un plan de amortización real de Deuda, hay unos recursos para atender los servicios de la Deuda (impuesto sobre el patrimonio que propicie una recaudación entre todos los países de Zona EU-17 de 164.683 millones de euros anuales). Ésto si es un plan serio de financiación y éste su cuadro de amortización:


    Puesto en marcha este plan, lo más probable es que las primas de riesgo se suavicen para los países periféricos y puedan seguir obteniendo financiación para el 60% de Deuda que aún mantienen en sus balances. También deberán trabajar en que este 60% no aumente, sino que vaya a la baja con el tiempo.

    ¿Quién le pone el cascabel al gato?

    ——————————–
    ¹ Los datos de Deuda provienen de Eurostat y se refieren a la Deuda Pública según el Protocolo de Déficit Excesivo (PDE). El Banco de España nos expresa que los Pasivos en circulación a 31-12-2011 – la Deuda de verdad, sin incluir aún avales y garantías, que serían riesgo – son 942.115 millones de euros 88,6% s/PIB (Deuda PDE 736.468 millones de euros 69,3% s/PIB). Al cierre del 2ºT el BDE publica que los Pasivos alcanzan los 978.368 millones de euros 92,4% s/PIB (Deuda PDE 804.615 millones de euros 76% s/PIB).
    http://www.bde.es/webbde/es/estadis/infoest/htmls/cdp.html

    Francisco Fernández Reguero.

    Aumentar Deuda no asegura crecimiento sostenible a largo plazo

    Inauguración del aeropuerto de Castellón

    Aumentar Deuda – financiar Gasto Público emitiendo Deuda – no asegura crecimiento sostenible a largo plazo. A lo más, nos llevará a una época de gasto improductivo por falta de previsión y al mantenimiento de las estructuras políticas de gobierno innecesarias. Salir de la crisis es cuestión de emprendimiento, de iniciativa privada, de libre acceso a los mercados, de competencia, de libertad, de acceso a la financiación,… y esto es competencia de nuestros políticos. Nuestros políticos tienen que crear las bases y generar confianza, sin confianza no habrá crecimiento. ¿Quién confía en los políticos actuales?

    Todos los políticos, de todos los países, piensan que la Deuda es un artificio para mantener ocupado al sistema financiero, pero es algo a lo que nunca tendrán que hacer frente, ni rendir cuentas de su uso, porque para eso están ellos (para hacer leyes) y sus bancos centrales. De una manera u otra, entre los dos se lo “cocinan” y se lo “comen”.

    Esta afirmación nace de los datos que adjunto más abajo. La Deuda de la Zona EU-12 en 1.995 era de 4 billones de euros (1,59x los Ingresos) y al cierre de ejercicio de 2011 ascendía a 8,21 billones de euros (1,95x los Ingresos). La Deuda de Alemania, para el mismo período, pasaba de 1,06b. de euros (1,21x los Ingresos) a 2,08b. de euros (1,82x los Ingresos). Y la de España de 295.206 millones de euros en 1995 (1,73x los Ingresos) a 736.468 millones de euros en 2011 (1,95x los Ingresos). De verdad, ¿alguien piensa que los políticos se ponen como premisa de su gestión amortizar Deuda? Yo no lo vi expresado en ningún Presupuesto General del Estado de ningún país, ni plazo de amortización, ni qué % anual de sus Ingresos dedicarían a amortizar Deuda.

    El valor acumulado de las Inversiones Públicas del conjunto de las Administraciones para los países referenciados y EU-12  de 1996 a 2011 fueron: EU-12 de 3,06 billones de euros; Alemania de 598.248 millones de euros; España de 465.136 millones de euros. Por tanto, en esta primera aproximación, podemos decir que en algunos países no toda la Deuda fue para financiar Inversión, sino que gran parte fue a Gasto Corriente.¹ Pero esto sería como admitir que los préstamos para Inversión Pública tampoco habrían sido amortizados desde 1996… ¡eso mismo!.

    Si pensamos en España, qué parte de Inversión realizada desde 1996 fue realmente productiva y cuánta ya se pagó. Pensemos que nuestras magníficas autovías y ave, envidia de muchos países. Ahora, pensemos en las inversiones que se realizaron y se realizan a diario en nuestros pueblos, en nuestras ciudades, en nuestras comunidades… aeropuertos sin pasajeros, pistas de hielo sin hielo, pabellones deportivos sin atletas, parques sin paseantes, los mejores acuarios del mediterráneo, los grandes museos, palacios para los gobiernos de turno, ayuntamientos majestuosos, edificios exclusivos para la gerencia de urbanismo, calles y vías urbanas que se reasfaltan cada cuatro años sin necesidad, etc… muchos de los proyectos puestos en marcha tienen que vivir, para permanecer con cierta actividad, “enchufados” al erario público. Eso es derroche “puro y duro”, sirve para crear ilusión de riqueza, ilusión de actividad y trabajo a corto plazo, pero no es riqueza duradera.

    Este derroche, esa ilusión de riqueza y de estado de bienestar irreal, era dinero detraído del contribuyente y de los inversores, y que en lugar de ir a financiar la economía real iba a la economía de la captación del voto, de la ilusión del nuevo rico. Hoy no tenemos dinero para financiar la Sanidad, ni la Educación, ni las Pensiones,… pero antes se lo gastaron nuestras Administraciones en crear ilusión, sin recaudar impuestos y tomando a préstamo, y se olvidaron de lo fundamental. Estos políticos tienen nombres y apellidos, y la mayoría siguen en el ejercicio de su profesión, la de político.

    Si la Administración, en lugar de “tirar” el dinero, hubiese pagado a las empresas, las creadoras de empleo de verdad, ¿estaríamos con estas tasas de desempleo?  Y si en lugar de malgastar, lo hubiesen dejado en manos de los contribuyentes no aumentando los impuestos ¿qué habría ocurrido con el consumo y la inversión privada?


    Lo cierto, es que las políticas de gasto utilizadas no llevaron desde 1996 a alcanzar el pleno empleo, es más, nunca tuvimos una tasa inferior al 8,7% y se alcanzó en el cénit de nuestra burbuja inmobiliaria.

    La burbuja era evidente, pero era mejor dejar al pueblo vivir con la ilusión de la riqueza y el crédito fácil.

    Los políticos al dejar el patrón oro se inventaron unas reglas para ellos solos, para la Administración Pública, y era referenciar la Deuda Pública emitida respecto del PIB… se ponen de acuerdo de vez en cuando, y a hora dicen que lo prudente es no pasar del 60% en esa ratio, pero ¿quién lo cumple?. Del mundo desarrollado muy pocos países, y de EU-12 (media 88,68%) sólo Luxemburgo (18,2%) y Finlandia (49,1%).

    ¿Por qué no referenciaron la Deuda respecto de los Ingresos? Tenían que crear la ilusión de la riqueza, lo que se posee es lo importante aunque se no sea de tu propiedad y se adeude a un tercero. Esta ilusión de riqueza, trae votos, y el político vive del corto plazo, vive sólo para ganar las próximas elecciones.

    Muchos economistas, y muchos políticos, dicen que el Gasto Público debe incrementarse en períodos de crisis económica para de esta forma suavizar las curvas de decrecimiento económico. Podría ser, pero si fuese a costa de los ahorros que se produjesen en épocas de bonanza y es que la realidad muestra que no trabajan así. No hay ningún político que haya echado el freno en el Gasto Corriente cuando su país crecía sin problemas, sino que lo amplió hasta donde buenamente pudo. Ahora, entrada la crisis todos incrementaron Gasto financiado con Deuda y las consecuencias están a la vista. Se hicieron Gastos mal programados, gastar por gastar, no añadían nada al aparato productivo ni a su nivel de competencia.

    Entre los cometidos de un político está el hacer que los mercados funcionen, vigilar si se producen disfunciones y prevenirlas. Su cometido no es hacer leyes y leyes que entorpezcan el funcionamiento de los mercados, lo dividan en pequeños reinos, sino que su función es abrir las “puertas” a la entrada de la competencia y de la libertad de comercio. Las bases del crecimiento sostenible a largo plazo no están en el aumento del Gasto Público, sino en propiciar:

    • Un sistema legal justo, con un órgano de administración de justicia rápido y eficiente, e independiente del resto de poderes.
    • Un sistema educativo que potencie los valores de conocimiento, de esfuerzo, de mérito y que potencie la iniciativa.
    • Un sistema legal que garantice la propiedad privada y dé seguridad a la libre contratación entre las partes. Hay que dar seguridad a los inversores.
    • Libertad de establecimiento en todo el territorio nacional, de implantación para el ejercicio de actividades lícitas, sin cortapisas, que potencien la competencia entre las empresas. Hay que preservar la unidad de mercado.
    • Liberalización de todos los sectores productivos a la competencia.
    • Un sistema de representación democrático, ligero de “peso”, adecuado a nuestra estructura de país y capacidad de gasto.

    También un político en ejercicio, por la parte administrativa que le corresponde, debe vigilar que el ciudadano reciba los servicios que tiene con él comprometidos en las mejores condiciones de precio y calidad (ya que es el ciudadano quien en parte los financia), y esto hoy no ocurre. Muchas veces no ocurre porque el que presta los servicios es el propio estado, o entes vinculados, y no está sometido a las leyes de la competencia de mercado. Lo mejor que podrían hacer nuestros políticos es dejar que algunos servicios lucharan en igualdad de condiciones con el mercado y que fuese el ciudadano quien eligiese la empresa prestataria del servicio. Algunas veces da la sensación que nuestros gobernantes consideran a los ciudadanos carentes de personalidad, de capacidad de valoración y de decisión, y es por lo que adquieren el carácter del “papá estado”. Por favor, dejarme que elija el colegio que quiera, la sanidad que quiera,… no renuncio a que el estado la financie, sino que quiero decidir dónde recibirla que para eso la pago antes.

    Os traigo aquí un gráfico para que reflexionemos si los aumentos de Deuda Pública utilizados para incentivar la economía han producido los efectos deseados (aumentar el PIB). Cada uno que haga su valoración.

    Planteamiento:

    Como los incrementos de Deuda provienen en su mayor parte del Déficit del ejercicio del Saldo no Financiero, constituyéndose aproximadamente por el valor del importe monetario que la Administración gastó por encima de su capacidad de ingreso en el ejercicio; es decir, se endeudó en los mercados financieros en lugar de aumentar sus ingresos con mayor recaudación de impuestos de sus contribuyentes, y así creó un “espejismo” de riqueza. Pero ¿sirvió para impulsar el PIB?.

    • Trabajé con las series de datos de Deuda y PIB corriente de 1995 a 2011. Calculé las variaciones de Deuda anuales, de un año respecto al anterior. Calculé las variaciones de PIB, de un año respecto al anterior.
    • Resté las variaciones de PIB de las variaciones de la Deuda.

    Con esto pretendía demostrar si el impulso de la Deuda hacía crecer el PIB, y su resultado es lo que refleja la imagen posterior.

    Explicación de tabla de datos adjunta:

    Pulse en la imagen para ampliar

    Fijemos nuestra atención en 1996.

    • El PIB de EU-12 creció respecto de 1995 en 227.852 millones de euros, mientras la Deuda producto de gastar más en el ejercicio que se ingresaba incrementó en 261.702 millones de euros. Conclusión, no todo el mayor gasto realizado – aumento de Deuda – se ha convertido en crecimiento del PIB.
    • El PIB de Alemania disminuyó respecto a 1995 en 9.022 millones de euros, mientras la Deuda aumentaba en 34.584 millones de euros. Conclusión, endeudarse no fomentó el crecimiento en 1996, ni tampoco ayudó al PIB de 1997 (-16.173 millones de euros).
    • El PIB de España aumentó respecto al de 1995 en 33.982 millones de euros y su Deuda lo hizo en 28.714 millones de euros. Conclusión, parece que endeudarse ayudó a fomentar el crecimiento.
    Fijemos la atención en los años de Superávit presupuestario español, los años 2005-2006-2007:
    • En el PIB de España se producen los mayores crecimientos de la serie histórica, con +68.004 millones de euros, +76.249 millones de euros y +67.614 millones de euros respectivamente.
    • La Deuda española apenas aumenta o disminuye, con +3.355 millones de euros, -1.442 millones de euros y -8.748 millones de euros.
    • Los diferenciales que nos marcan los impulsos que la Deuda produce en el PIB están en sus máximos de la serie, con +64.669 millones de euros, con +77.691 millones de euros y +76.362 millones de euros.

    De ahí, se puede pensar que aumentar Deuda motivado por exceso de Gasto no implica crecimiento, sino que hay otras variables, como el consumo y la inversión privada y el saldo exterior:

    Muchos olvidan que las “tuberías” por donde circula el dinero, tienen un diámetro y una presión, y que el dinero que circula por ellas tiene dos destinos, o financiar la economía privada o financiar la pública. Esta “tubería” funciona como si fuesen vasos comunicantes, lo que se lleva una, lo detrae de la otra. Así que si aumentan las peticiones de endeudamiento de la Administración se estará detrayendo dinero de la economía privada, y no queda más que una solución, aumentar el caudal tanto como se precise. Pero ahí hoy no quieren estar los inversores privados con España, y es a través del BCE desde donde se pretende articular el caudal necesario. Por tanto, o disminuye la solicitud de caudal de la Administración o a las empresas no les llegará más que un “chorrillo”, insuficiente para promover crecimiento.


    Lo que sí ha hecho este gráfico es marcarnos con exactitud el inicio de la crisis, y hacernos ver que el “tirar dinero” público en puro Gasto improductivo no nos llevó a mantener una senda de crecimiento económico a largo plazo.


    Cuando un país se endeuda lo que está proponiendo a sus inversores es un compromiso de realizar en el futuro un menor Gasto o un aumento de sus Ingresos (extraído de sus contribuyentes) para poder pagarles (atender el servicio de la deuda). Entonces, de verdad, tal y como se presenta el futuro de España con tasas de paro mayores del 25%, el envejecimiento de la población y el aumento que conllevará de pensiones y sanidad, piensan que están dispuestos a amortizar Deuda nuestros políticos… yo pienso que es “patada adelante”.

    Los políticos piensan que la liquidez del mercado (afín de cuentas tienen la llave de la liquidez, los bancos centrales) los sacará del atolladero. Piensan que hay multitud de demandantes y que por tanto siempre habrá inversores dispuestos a renovar sus préstamos. Pero no siempre es así. Hoy han desaparecido los inversores extranjeros para el mercado de deuda español, nadie se fía, ni de sus gobernantes (todos, comunidades, ayuntamientos, estado,…) ni de la “política monetaria” en la zona euro, y es que la demanda tiene dónde elegir, hay muchos países donde colocar su mercancía.

    Dejo unas preguntas en el aire:
    ¿Hubiese crecido España de igual modo si hubiese contenido su Gasto Público?
    ¿Hubiese crecido España de igual modo si el Gasto Público superfluo se hubiese destinado a Gasto Público productivo?



    Bueno, puedo ser de interés la lectura de:

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    ¹ En la Administración cuando hablamos de Gasto se incluye la Inversión. Deben realizar, para seguir el texto, el cálculo: Deuda 1995 + Inversión 1996 a 2011 y compararlo con el saldo de Deuda 2011.


    Francisco Fernández Reguero.

    España y su plan de negocio. Preparados para el rescate

    España, sus distintas Administraciones, el Gobierno ya están preparados para el rescate. Tienen un plan de negocio que marca el camino para salir del Déficit en el que se encuentran nuestras Cuentas Públicas. Ahora queda el examen de los mercados, porque el de sus socios europeos parece que ya lo tienen.

     

    Nadie puede ir a solicitar un rescate sin antes tener preparado un plan de negocio creíble por sus acreedores financieros, sino éstos pueden llegar a pensar que es mejor dejarte caer y luego recoger las “migajas”.

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    Estos son los tres artículos dedicados al Plan de Negocio de España:


    Francisco Fernández Reguero

    http://about.me/FranciscoFernandezReguero

    es.linkedin.com/in/fcofdezreguero

    España y su plan de negocio: Evolución de los Gastos

    El gran problema de España, de su Gasto, no es que gastemos mucho en gasto social o en intereses de la deuda, es que nuestra Administración gasta 6,2pp. más que nuestros socios de la Zona EU-17 en gastos de funcionamiento.

    (Año 2011: España 38,8% del gasto no financiero vs 32,6% Zona EU-17)

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    En la entrada del artículo anterior sobre España y su plan de negocio decía: Nadie puede ir a solicitar un rescate sin antes tener preparado un plan de negocio creíble por sus acreedores financieros, sino éstos pueden llegar a pensar que es mejor dejarte caer y luego recoger las “migajas”.


    Como en toda renegociación de deuda, acreedor y deudor, …” si lo desean pueden continuar aquí con su lectura lo recomiendo para enlazar con éste. 

    Vamos a desarrollar a continuación el apartado dedicado a los Gastos. Para situarnos, colocaremos en primer lugar la imagen que hace referencia a la evolución de nuestro PIB corriente y de algunos de los países de referencia de Europa, y que explicamos en el post anterior: 

     

    Evolución de los Gastos nominales:

    “Cuando la marea baja, todas las vergüenzas quedan al descubierto”

    Warren Buffett

    No disponía de mejor frase que reflejara lo ocurrido con la gestión de algunas de la Administraciones de los países de la Unión Europea. La disminución generalizada de Ingresos y la no desaceleración del Gasto ha puesto a muchas Administraciones “a los pies de los caballos“. Estos son los niveles de Gasto alcanzados por las Administraciones Públicas de los países que componen la Unión Europea y, especialmente, la española.


    La Administración española es 13ª en % Gasto/PIB de la Zona EU-17 con datos de 2011, ocupando el 1er. lugar la intervencionista Francia. El conjunto de las AA.PP. españolas tuvo en 2011 un Gasto Público s/PIB del 43,6%, mientras la media de la UE-17 fue 49,4%.

    ¿Qué significa ésto? Pues que el peso del gasto público respecto del PIB nominal en España es menor que en el resto de la UE-17. Si tenemos en cuenta que un método de cálculo del PIB expresa que:

    Es decir, el PIB es la sumatoria del consumo privado, la inversión privada, el gasto público (consumo e inversión públicas) y saldo exterior. Pero ésto no es medida de eficiencia en el gasto público, ni de mayor bienestar de sus ciudadanos, ni nada por el estilo. Sí significa un mayor grado de presencia de lo público frente a la iniciativa privada en la producción total del país ¿Es bueno? ¿Es malo?

    Lo cierto es que este gasto lo tiene que financiar alguien, los contribuyentes de cada país, sus ciudadanos y sus empresas con los impuestos. A mayor gasto público, mayor ingreso público, si no queremos incurrir en déficit. Esto no significa mayor o menor presión fiscal, ya que hay países que algunas de sus tasas impositivas alcanzan niveles confiscatorios (España).

    Algunos piensan que el Estado debe tener una fuerte presencia en el PIB del país, para desde ahí redistribuir riqueza y generar un nivel de bienestar sin privilegios. Otros piensan que lo mejor es que el Estado gaste menos y dejen a la iniciativa privada y al mercado que se organicen en su fijación de los precios … A veces, lo público parece que no es de nadie y que no hay que rendir cuentas.

    El nivel de %Gasto s/PIB de España históricamente fue bajo, de 1999 a 2007 no sobrepasó el 40%. La media histórica, de 1999 a 2011, fue del 40,4% frente a la UE-17 del 47,9% o Alemania del 46,4% o Francia 53,4%, aunque superior a Irlanda con el 39,3% (incluye el año de rescate bancario, donde alcanzó el 67%). El año de mayor %Gasto s/PIB en España fue el 2009, con las políticas políticas anticíclicas puestas en marcha por el gobierno del PSOE, como su controvertido Plan E, donde se alcanzó el 45,8%. Los años de menor %Gasto s/PIB fueron 2003, 2005 y 2006 con el 38,4%, pero no por la contención del gasto nominal que seguía creciendo (+6,8% en 2005 y +8,14% en 2006) sino porque el resto de agregados aportaban más al PIB (las tasas de crecimiento de PIB corriente fueron en 2005 de +8,1% y en 2006 de +8,4%, nuestra punta de burbuja inmobiliaria y de facilidad de acceso al crédito).

    España, mientras su PIB de 1999 a 2011 evolucionaba a tasas de crecimiento del 5,26%, sus Gastos lo hacían al 6,05%. En UE-17, para el mismo período, evolucionaban al 3,2% y al 3,44% respectivamente. Los diferenciales de tasas de crecimiento entre estas dos variables de España frente UE-17 eran del 0,55%.

    Si nos centramos en el período 2007 a 2011, de crisis, la evolución de las tasas de crecimiento de PIB y Gasto eran para España 0,48% y 3,21%, y para EU-17 de 1,04% y 2,06%. Los diferenciales de tasas de crecimiento entre estas dos variables de España frente UE-17 eran del 1,71%.

    Si analizamos la distribución del Gasto entre sus distintos epígrafes en % sobre el PIB, observaremos que:

    • Los gastos de funcionamiento (remuneración de asalariados + consumo intermedio) representaron en 2011 el 16,9% de nuestro PIB, con un máximo en 2009 del 17,9%, cuando en 1996 sólo se gastaba el 15,5%. ¿Qué ha pasado en esos años? Más servicios, puede, pero sobre todo una mayor descentralización administrativa sin control.
    • El gasto social representó sobre PIB entre el 15,6% y el 18,3% (en 2010), quedando en 2011 en el 18%.
    • El gasto en intereses tuvo su máximo en 1996, cuando alcanzó el 5,2% sobre PIB, quedando en 2011 en el 2,4%.
    • Las subvenciones no son nada despreciables, e históricamente se gastaron cerca de 12.000 millones de euros, representando entre el 1,1% y 1,2% sobre PIB.


    Si hacemos el mismo ejercicio con los países de la Zona EU-17 observaremos dónde se encuentra el mal de España – aunque el peso medio de su Gasto sobre PIB no es comparable – y que nuestros socios europeos no entienden. Sus gastos de funcionamiento oscilaron entre el 15,9% y 16,7% sobre el PIB, siendo en 2011 del 16,1% (revisad los datos anteriores); las subvenciones oscilaron entre 1,3% y 1,6%; y el gasto social estuvo entre el 22% y 23,4% sobre PIB (respecto de España, aproximadamente -4pp).

    Cabría pensar que los datos no son comparables, ya que el peso de su Gasto sobre PIB es distinto. Pero podemos relativizar sus cifras para hacerlas comparables, si el Gasto total de España en 2011 fue del 43,6% y el 16,9% corresponde a gastos de funcionamiento, ésto representa un 38,8% del total del gasto. Si hacemos la misma operación de relativización de los gastos de funcionamiento de la Zona EU-17 obtendríamos un 32,59%. Por tanto, España consume 6,2pp. más en gastos de funcionamiento que la media de los países de la Zona EU-17.

    Podemos hacer el mismo ejercicio de relativización con el gasto social, y llegaremos a la conclusión de que España consume un 41,3% de su gasto mientras la Zona EU consume un 46,76%. Por tanto, España destina a gasto social 5,5pp. menos que la media de la Zona EU-17.


    Tenemos que pensar que hay algo que nuestros gestores políticos no están haciendo bien. El problema es la estructura de funcionamiento, ahí es donde hay que recortar gastos creando una nueva forma de administrar, y no centremos los problemas en el gasto social.

    Os dejo dos imágenes que no tienen desperdicio, expresan nuestro nivel de Gasto en porcentaje sobre los Ingresos, y que pienso que si el lector fue capaz de llegar hasta aquí sin perderse está en disposición de interpretarlas correctamente:


    España gastó entre 1999 y 2007 el 99,5% de sus ingresos (ahorró el 0,5%), de 2008 a 2011 el 123,5% (gastó un 23,5% más que ingresó) y en 2011 gastó un 24,2% más que ingresó.

    En el gráfico posterior se recoge la situación de los países de referencia utilizados, los PIIGS frente a Alemania y Zona EU.


    ¿Será suficiente el plan de negocio presentado – los Presupuestos Generales del Estado – para ganarnos la confianza de nuestros socios europeos y acreedores financieros?


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    Fuente: Eurostad “Government finance statistics” Summary tables 1/2012 y elaboración propia
    PD.- Acaba de ser publicada una rectificación en agosto a la serie de datos de PIB de los 3 últimos años, además de aumentar el Déficit de 2011 hasta los 100.440 millones de euros (9,4% sobre PIB)

    Francisco Fernández Reguero