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¿Es hora de vender? Todavía no…

Jaume Puig. Director General de GVC Gaesco Gestión

La revalorización de las bolsas europeas en los escasos dos meses y medio que llevamos de año está siendo tan importante, del +16,6% en el caso del Eurostoxx-50 o del +21,3% en el caso del Dax alemán, que algunos inversores se están preguntando actualmente si no es hora ya de ir tomando beneficios. Más aún si tenemos en cuenta que en los últimos seis años, justo después del shock de Lehman Brothers, las revalorizaciones han sido, respectivamente, de un +80% y un +194%. Mi respuesta es no.

Evidentemente cabe esperar que durante el año ocurran los habituales movimientos correctores, que suceden cada dos o tres meses, y que suelen implicar unos descensos temporales de las cotizaciones de entre un 5% y un 10%. No es esto lo relevante, dado que son movimientos consustanciales a los mercados bursátiles, muy aprovechables por cierto.

¿De qué se trata pues?

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Manager’s Talk: The Scenario in Europe – Present and Future

Mònica Arnau. Dirección Desarrollo de negocio 

El pasado 11 de Marzo en la Bolsa de Barcelona tuvimos la suerte de poder contar con la presencia de tres gestores europeos de reconocido prestigio, Jaume Puig de GVC Gaesco Gestión, Scott Meech de Union Bancaire Privée y Rodney Wells de Aberdeen Asset Management.

Fue una charla muy amena, dirigida a profesionales del sector, moderada por David Anglès, de Fundspeople, que versó principalmente en los retos y oportunidades que presenta la Renta Variable europea, pero también compartieron su opinión sobre otros temas como el petróleo, materias primas y Estados Unidos.

Empezamos hablando sobre valoración, teniendo en cuenta el rally bursátil que estamos viviendo desde inicio de año en Europa, mucha gente se pregunta si aún queda recorrido en este mercado y si siguen habiendo oportunidades para entrar.

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¿Demasiado tarde para invertir en Renta Variable o demasiado pronto para desinvertir?

Invitación 28 abril Madrid

El martes, 28 de abril a las 18.30h tendrá lugar la conferencia de Jaume Puig: “¿Demasiado tarde para invertir en Renta Variable o demasiado pronto para desinvertir?” en Madrid.

Lugar: CaixaForum Madrid– Paseo del Prado, 36

  • 18.30h – Bienvenida a cargo de la Sra. Dª Mª Àngels Vallvé, Presidenta del Consejo de Administración de GVC Gaesco.
  • 18.45h – Conferencia a cargo del Sr. D. Jaume Puig, Director General de GVC Gaesco Gestión.
  • 20.00h – Cóctel.

¿Quieres estar informado en todo momento y/o opinar? Síguenos en Twitter: @GVCGaesco y utiliza el siguiente hashtag: #buy2015

Para asistir, tan sólo es necesario entrar en www.grupo.gvcgaesco.es / Aula de formación y registrarse al evento. Clicando aquí podrás acceder directamente.

Para cualquier duda, puedes contactar con Marisa Agudo magudo@gvcgaesco.es / Alejandra Fernández afernandez@gvcgaesco.es / 914 315 606.

¡Te esperamos! :)

Aversión a la pérdida

albert

Miquel Masoliver. Gestor de GVC Gaesco Gestión

Imagine que le ofrecen participar en la siguiente apuesta: se lanza una moneda y en el caso de obtener cara usted pierde y debe pagar una cantidad fija de 100 euros. Si sale cruz usted gana. Ante esta situación, su agente le pregunta: ¿Cuál es la cantidad mínima de dinero que usted exigiría ganar para que esta apuesta sea atractiva?

No se preocupe, no existe una respuesta correcta ya que ésta depende de la idiosincrasia de cada inversor. De hecho, esta sencilla pregunta es de gran utilidad a la hora de cuantificar lo que se conoce como aversión a la pérdida (loss aversion), que es la preferencia de la gente por evitar sufrir pérdidas antes que adquirir ganancias.

Supongamos que su respuesta es 200 euros. Eso significaría que usted necesita 200 euros para compensar una pérdida de 100 euros, o dicho de otra forma, su grado de aversión a la pérdida es de 200/100 = 2 y, por lo tanto, las pérdidas le angustian el doble de lo que disfruta con las ganancias.

Llegados a este punto, es natural preguntarse sobre los efectos que la aversión a la pérdida ejercen en el inversor.

Amos Tversky y Daniel Kahneman (ambos galardonados con el premio Nobel) describieron que desde el punto de vista de decisiones sin riesgo, la aversión a la pérdida se traduce en el denominado efecto donación (endowment effect), que es la tendencia de asignar un valor más elevado a los objetos por el simple hecho de poseerlos.

En la primera parte de un experimento diseñado en 1991 por Tversky, Knetch y Thaler, se dividió en dos una clase de estudiantes universitarios. A los componentes del primer grupo se les obsequió con una taza que podían comprar en la tienda de la universidad por $6 y se les dio la oportunidad de venderla a la otra mitad. Aunque los sujetos del primer grupo solo habían sido dueños de las tazas por un breve espacio de tiempo, el valor medio de las tazas en venta resultó ser de $5.75,  mientras que el precio medio que los compradores ofrecieron se situó alrededor de los $2.50. En la segunda parte del experimento se utilizó un grupo de control y se llegó a la conclusión de que la propiedad de un objeto distorsiona enormemente su valor.

De forma similar, Hersh Shefrin y Meir Statman predijeron que, en situaciones con riesgo, la aversión a la pérdida se traduce en la venta por parte de los inversores de las acciones ganadoras y en mantener las acciones perdedoras (ride the losers and cut the winners).  Esto se conoce como el efecto disposición (disposition effect).

En 1998, Terrance Odean de la Universidad de California Davis analizó las cuentas de los inversores de una sociedad de valores entre el 1983 y el 1993. En consonancia con lo que Shefrin y Statman habían predicho, encontró que los inversores vendieron, en promedio, un 15% de las acciones ganadoras y solamente un 9% de las acciones perdedoras. En otras palabras, los inversores son 1.7 veces más propensos a vender una acción ganadora que una perdedora.

En el gráfico a continuación se muestran los niveles de aversión a la pérdida agrupados por países, y aunque  la mayoría de los países anglo-sajones se sitúan en el primer cuartil, no se ha encontrado ningún mercado en el que los inversores no sufran de aversión a la pérdida. Otro ejemplo de la irracionalidad del mercado.

Grafic Masoliver

Fuentes:

Behavioural Finance and Mutual Fund Flows: An International Study. Prof. Dr. Thorsten Hens and Nilufer Caliskan (2013)

Prospect Theory: An Analysis of Decision under Risk. Amos Tversky y Daniel Kahneman (1979)

The Disposition to Sell Winners Too Early and Ride Losers Too Long: Theory and Evidence. Hersh Shefrin and Meir Statman (1985)

Are Investors Reluctant to Realize Their Losses?.  Terrance Odean (1998)

Behavioural Investing. James Montier (2007)

Invertir a largo plazo ¿vía acciones o fondos?

Cristina

Luis García Langa. Agente Financiero de GVC Gaesco Palma de Mallorca

La historia ha demostrado  que, para quien quiera optimizar sus ahorros a largo plazo, la mejor opción es la renta variable, ya que a pesar de la volatilidad que presentan los mercados bursátiles, haciéndolo bien, diversificando y gestionando el capital, ésta se minimiza.

Las opciones más comunes para hacer esta inversión son los fondos de inversión, la compra directa de acciones y las aportaciones a planes de pensiones. Por lo tanto, hay que analizar los factores por los que un inversor se decidirá en utilizar alguno de ellos:

1. Diversificación:

Una de las claves para minimizar los riesgos en bolsa es la diversificación, entendiéndola como la inversión en varios activos poco correlacionados (cuando uno sube, el otro no lo debe hacer en la misma medida).

Los fondos de inversión y los planes de pensiones permiten la inversión en activos de cualquier lugar del mundo, del sector más atractivo y de la moneda con más potencial. Muchos de ellos no requieren mínimo alguno para suscribirlos, por lo que una cartera, incluso de poco capital, puede distribuirse entre las zonas con más potencial en el mundo.

Con acciones resulta más complicado. Aunque una buena plataforma de contratación permita comprar acciones de compañías ubicadas en cualquier parte del mundo, el dinero es limitado. Por lo tanto, hay que ceñirse a una cantidad de acciones determinada.

Por otro lado, es importante tener presente la correlación entre las acciones. La típica diversificación comprando acciones de Santander, Telefónica y BBVA no resulta efectiva debido a la alta correlación entre ellas, compartiendo incluso el mismo “riesgo país“.

2. Gestión profesional:

En principio, un buen equipo de una gestora de fondos y de pensiones tiene herramientas, conocimientos y recursos para analizar un sector o zona bursátil determinada. Por lo tanto, un inversor particular tiene un hándicap importante en este sentido. Tal vez alguién con conocimientos puede tener controlada la bolsa española, la europea y como mucho la norteamericana, pero es el menor de los casos, y además siempre le quedará pendiente algún análisis.

3. Seguimiento:

Evidentemente, con la tecnología actual resulta sencillo seguir el comportamiento de una cartera de acciones, tanto a nivel gráfico como fundamental. Pero los fondos de inversión y los planes depensiones no se quedan atrás: tanto en la web de la gestora como en externas, el partícipe puede ver la evolución del fondo, la composición de la cartera, los gastos, los gráficos, etc., de tal manera que puede movilizar su dinero en base a las zonas y sectores más atractivos.

4. Liquidez:

Aquí se plantea una clara ventaja para las acciones, pues éstas se pueden comprar y vender en tiempo real, incluso desde el móvil, colocando tipos de órdenes en base a las necesidades del inversor (limitadas, stops, OCOs, OSOs, Brackets…). Sin embargo, los fondos y los planes, siendo líquidos, no son tan ágiles como las acciones ni permiten la variabilidad en la tipología de órdenes.

Los planes de pensiones, por su parte, solo se pueden rescatar en determinadas circunstancias (diez años de antigüedad, jubilación, muerte, paro prolongado…), algo que para algunas personas con necesidades reales puede ser un inconveniente, pero a otras les habrá salvado la jubilación porque posiblemente se lo hubiera gastado en algún capricho.

5. Fiscalidad:

A partir de 2015, cualquier ganancia patrimonial (la generada por fondos o acciones) se integra en la base del ahorro. Sin embargo los fondos, planes de pensiones y acciones tienen una fiscalidad muy diferente entre ellos.

Los fondos ya parten con una ventaja: las ganancias que tienen en su operativa tributan al 1% (igual que las SICAVs), pero no es la única; además, están exentos los traspasos de fondos, es decir, la reinversión de un fondo en otro (incluso de diferentes gestoras) no tributa. La reinversión en acciones sí.

Esto que parece un simple diferimiento no lo es. En primer lugar, porque tal vez no se pagará nunca, ya que nadie puede calcular gastarse todos sus ahorros en vida. Además, a partir de este año, los mayores de 65 años no pagan por ganancias patrimoniales si lo reinvierten en una renta vitalicia.

Pero aún tributando algún día, los traspasos permiten diferir el pago de impuestos al momento más adecuado sin asumir riesgos de mercado (para compensar minusvalías, por cambios fiscales, etc.) además de lo importante y rentable que es la recapitalización del beneficio fiscal, es decir, lo que no se paga en impuestos va generando rendimientos adicionales.

Incluso los rentistas, los inversores que compran para cobrar dividendos, son penalizados fiscalmente sobre todo a partir de este año que se ha eliminado la exención de los primeros 1.500 euros cobrados. Cada vez que se cobra un dividendo hay que pagar un porcentaje a Hacienda (para 2015, un mínimo del 20%) y, además, lo descuenta del precio de la acción (realmente no se gana pero se paga a Hacienda). Por otro lado, realizar ventas parciales de un fondo de inversión soporta un pago fiscal residual (sólo la parte proporcional correspondiente a la rentabilidad).

Veamos un ejemplo: una persona que compra 50.000 euros de una acción y cobra un 3% de dividendo deberá pagar al menos 300 euros a Hacienda (20% x 1.500 Euros). Sin embargo, invirtiendo esa misma cantidad en un fondo de inversión, obteniendo un 3% de beneficios, al rescatar los 1.500 euros generados solo pagará a Hacienda 9 euros, pues vende una parte de sus participaciones que se han revalorizado un 3%.

Los planes de pensiones tienen las mismas características en cuanto a los traspasos, pero además todas las aportaciones anuales desgravan de la base imponible (con un límite de 8.000 euros). La parte negativa es que, al rescatarlas, todo lo cobrado (aportaciones+ rendimientos) se integra en la base imponible, algo que puede ser peligroso.

A modo personal, y pensando en el largo plazo, creo más adecuada la inversión en fondos de inversión, combinándola con planes de pensiones, ya que la única desventaja que tienen respecto a las acciones, (la facilidad de compra y venta), para inversiones a varios años no resulta relevante.

Resumen sobre la conferencia: Los motores de rentabilidad del 2015

Jaume Puig. Director General de GVC Gaesco Gestión

Invertir bien requiere no confundir valor con precio, siendo consciente, por tanto, que los precios de cualquier activo financiero (y de hecho, de cualquier bien que se negocie en cualquier mercado) pueden alejarse mucho de su valor correcto. Citas como “Sólo el necio confunde valor y precio” que popularizó el poeta Antonio Machado, o “El cerebro crea la realidad” del neurólogo Facundo Manes, ayudan a entender la idea de que los precios pueden distar mucho del valor y que, una vez están lejos, la sociedad tiende a justificarlos aunque racionalmente no sea posible. Esto hace que unos precios anormalmente altos o bajos puedan perpetuarse mucho más de lo que la lógica aconsejaría.

Hemos visto ejemplos recientes en mercados como el inmobiliario el año 2007, el del petróleo en el año 2012, o el del oro el año 2011. Burbujas, todas ellas, que ya hace tiempo que han estallado, pero que en ese momento, a pesar de no soportar ningún análisis financiero, se justificaban con argumentos tanto erróneos como que el precio de los pisos nunca baja, que el petróleo se acaba, o que el oro es un buen refugio. Quien se dejó llevar por la masa habrá perdido un 45% si compró una vivienda, un 58% si compró petróleo, y un 33% si compró oro.

En finanzas, el inversor que no piensa por sí mismo haciendo debidamente los análisis financieros no tiene ninguna posibilidad de éxito. Todas estas tres burbujas las pudimos anticipar públicamente mucho antes de que estallaran. Esto no es garantía de que acertamos las próximas, aunque lo que sí haremos es aplicar la misma metodología y la misma ortodoxia financiera que en aquellos casos.

Saber dónde invertir en 2015 implica conocer los desequilibrios actuales que pueda haber en los mercados financieros. Hemos analizado los cuatro mercados principales: Renta Fija, Divisas, Materias Primas y Bursátil.

  • El de Renta Fija está absolutamente desequilibrado y, de hecho, fue el único mercado que en 2014, lejos de converger hacia su correcto valor -en el centro del péndulo- continuó divergiendo hacia el extremo. Es este un mercado donde los tipos de interés, tanto los de corto como los de largo plazo no guardan ningún tipo de relación con la inflación subyacente, ni con la actual ni con la prevista. Todos son demasiado bajos fruto de un exceso de demanda que ha hecho subir los precios de los bonos hasta unos niveles fuera de toda lógica. Desde GVC Gaesco aconsejamos su venta, independientemente del tipo de bono: ni los bonos de los países de la Zona Euro, ni centrales ni periféricos, ni americanos, ni japoneses, ni de empresas de alta calidad, ni de empresas de alto riesgo, ni emergentes ni, por supuesto, alargar las duraciones. Es un mercado que, en estos momentos, resulta ideal para quien emite la deuda, pero no para el inversor que compra. La desaconsejamos absolutamente y creemos, además, que este 2015 puede ser el año en el que la burbuja de la Renta Fija estalle.
  • En cuanto a las Divisas, el dólar se situó en poco más de 7 meses desde muy caro frente al euro a bien valorado. La Divisa que permitió obtener una muy buena rentabilidad el 2015 ha agotado su potencial. Ha ido desde un extremo del péndulo hasta el centro. Hay otras divisas baratas frente al euro, como pueden ser el yen japonés y algunas de los países emergentes. También hay divisas a vender, por ser muy caras contra el euro, como el franco suizo (especialmente tras el fuerte movimiento que ha tenido este mes de enero al sacar el Banco Central Suizo el tapón a la cotización de su divisa) y el dólar australiano.
  • En cuanto a las Materias Primas, creemos que seguirán en niveles bajos después de sus fuertes descensos. La gran caída de las Materias Primas se fundamenta en el hecho que la oferta ha crecido mucho más que la demanda, la cual continúa creciendo. Por ejemplo Australia, primer país exportador de mineral de hierro del mundo, ha pasado de exportar 427 millones de toneladas métricas en el año 2019 a 613 en 2013; un 43,5% de aumento. No es de extrañar que el precio del hierro haya caído desde los máximos de 192 del año 2011 hasta los 63 actuales. En cuanto al petróleo, EEUU ha aumentado mucho su producción en los últimos años, en lo que se llama shale oil explotado con la técnica del fracking. Los países productores convencionales de petróleo nunca se habrían esperado que con esta revolucionaria técnica de extracción se pudiera producir tanto de petróleo como el que hoy ya se quita. Los ha sorprendido hasta el punto de considerarlo una grave amenaza. ¿Qué pasaría si esta técnica se propaga aún más por EEUU ?, o si se propagara por el resto del mundo ?. Los principales países productores no han parado de bombear petróleo cada día, como habrían hecho en otras ocasiones para detener la caída del precio del petróleo. Todo lo contrario, siguen produciendo al máximo nivel. La consigna es clara: hacer que el precio del petróleo caiga por debajo del precio de coste del fracking para que deje de explotarse partes. El coste del fracking es muy heterogéneo y bajará más en el futuro cuando la tecnología vaya mejorando. El precio del petróleo a 80 dólares el barril no hace ningún daño al fracking, se necesitan hoy precios por debajo de 60 dólares para que esta técnica deje de utilizarse. Si bien el precio del petróleo no debería bajar mucho más de donde hoy se sitúa, también es cierto que el fracking actúa como tapón, por lo que si volviera a subir el precio, volverían a poner en marcha la producción.
  • Por último, en cuanto a las Bolsas, hay que decir que es aquí donde se encuentra el auténtico motor de rentabilidad actual. Las empresas están en un momento muy dulce, con las ventas en máximos históricos, con unos costes laborales muy ajustados y con un creciente componente variable, con unos costes financieros en mínimos históricos dados los bajos tipos de interés, con unos costes de producción y de transporte muy bajos debido a la bajada del precio de las materias primas, con claras mejoras tecnológicas e implantación exponencial de la robótica a los centros de producción y, finalmente, si son empresas de la Zona Euro, con una nueva situación del euro que les proporciona una ventaja clara a la hora de exportar que no ha existido en los últimos años. Después de analizarlo desde vertientes muy diferentes, tres son las zonas bursátiles del mundo que entendemos que están en una mejor posición de cara al 2015: La Zona Euro, la Zona del Sudeste Asiático y Japón. Todas ellas son bolsas actualmente muy baratas, donde las empresas registran fuertes aumentos de beneficios y todas se ven muy favorecidas por el nuevo rango del precio del petróleo. No se ven hoy factores geopolíticos de alcance suficiente como para poder tumbar unos mercados bursátiles que se encuentran muy sólidos, de la mano de la fortaleza de los márgenes y de los beneficios empresariales. No se trata del QE del Banco Central Europeo -que es un mero detonante y no una causa de la subida de las borses-, los acontecimientos de Grecia sólo afectan a la propia Grecia, y han dejado de tener ese elemento de contagio que sí se produjo hace aproximadamente unos tres años con la crisis de la Zona Euro.

Cuando los factores económicos son sólidos, los factores geopolíticos pasan a un segundo plano. Ciertamente, durante el año habrá cinco o seis episodios de caída temporal de los mercados bursátiles, como es habitual. Creemos que aquel inversor que no tenga hoy Renta Variable, deberá decidirse por comprar ahora o bien para hacerlo en cualquiera de estos momentos de ruido para obtener una rentabilidad adecuada en el año 2015.

En mayor o menor medida, en función del perfil de cada inversor, la Renta Variable será el auténtico motor de rentabilidad del año 2015.

Perspectivas financieras. Los motores de rentabilidad del 2015

Hoy, 5 de febrero, a las 18.45 horas, organizamos una conferencia donde presentaremos cuáles son las perspectivas financieras para el año que acaba de empezar.

De la mano de Jaume Puig, Director General de GVC Gaesco Gestión, profundizaremos acerca de los motores de rentabilidad del 2015 en el Auditorio y Centro de Convenciones Axa L’Illa Diagonal, después de que la Presidenta del Consejo de Administración de GVC Gaesco, Mª Àngels Vallvé i Ribera lleve a cabo la apertura del evento. Finalmente, al concluir la charla del Sr. Puig, se ofrecerá un cóctel a los invitados.

Para asistir presencialmente es necesario enviar un mail a productosyservicios@gvcgaesco.es.

Al finalizar la conferencia se les entregará a todos los asistentes unas ideas de inversión para rentabilizar el ahorro este 2015.

¿No puedes asistir? ¡Síguela en directo!

Si quieres estar informado en todo momento y/o opinar, síguenos en Twitter:  @GVCGaesco  y utiliza el siguiente hashtag:  #motores2015

¡Te esperamos!